Europa: Macron pedirá la activación del instrumento anti-impuestos de la UE
La llamada "opción nuclear" del bloque ante medidas arancelarias de Donald Trump
Macron está "movilizado para coordinar la respuesta europea a las inaceptables amenazas arancelarias del presidente Trump", según su entorno.
Las mismas fuentes especifican que el mandatario "estará en contacto con sus pares europeos durante todo el día y solicitará, en nombre de Francia, la activación del instrumento contracoercitivo".
Según los allegados del presidente, "el enfoque estadounidense plantea la cuestión de la validez del acuerdo arancelario celebrado el verano (boreal) pasado entre la Unión Europea y Estados Unidos".
El Instrumento Anticoerción (ACI) es la respuesta de la Unión Europea a la coerción económica ejercida por terceros países, es decir, la interferencia indebida mediante medidas o amenazas que afectan al comercio o la inversión para influir en decisiones políticas.
Su principal objetivo es la disuasión, impidiendo su uso.
Por ello, se le suele denominar la "opción nuclear" de la UE y, hasta la fecha, no se activó desde su introducción en 2023.
Cuando se produce coerción, la ACI proporciona un marco para identificarla formalmente, buscar una solución a través del diálogo y, de ser necesario, tomar contramedidas para poner fin a la presión, obtener reparaciones y fortalecer la coordinación internacional contra tales prácticas.
Las contramedidas económicas se consideran solo como último recurso, sujetas a condiciones de necesidad y proporcionalidad.
Están diseñadas para ser específicas, temporales y con un impacto mínimo en la economía de la UE.
El abanico de opciones es amplio para permitir respuestas eficaces e incluye: restricciones a la importación y exportación de bienes y servicios, limitaciones a la inversión extranjera directa y a los derechos de propiedad intelectual, restricciones al acceso a la contratación pública de la UE y restricciones a la comercialización de productos regulados. Pueden implementarse rápidamente.
El mecanismo combina competencias de ejecución y delegadas para garantizar flexibilidad y rapidez. El Consejo, a propuesta de la Comisión, es responsable de determinar si se aplican medidas coercitivas. La adopción posterior de medidas de respuesta es responsabilidad de la Comisión, asistida por un comité de Estados miembros. En casos específicos (por ejemplo, normas de origen), se utilizan actos delegados, en los que también participa el Parlamento Europeo. El proceso implica la participación de las partes interesadas para evaluar el impacto de las medidas y requiere que el Parlamento y el Consejo estén constantemente informados. (ANSA).



