Exhibición honra a estadounidenses de origen japonés que lucharon por EEUU en Europa

SAN FRANCISCO (AP) — Después del bombardeo de Pearl Harbor, soldados estadounidenses de origen japonés de segunda generación se alistaron para luchar por Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, aun cuando sus familias estaban encerradas en campos de internamiento administrados por el gobierno y eran declaradas “enemigos extranjeros” del Estado.
Décadas después de su regreso a casa, donde enfrentaron más racismo y discriminación, ahora se rinde homenaje a los soldados en una nueva exposición itinerante que se inaugura en San Francisco y se titula “I am an American: The Nisei Soldier Experience” (“Soy estadounidense: la experiencia del soldado nisei”). El título proviene de un gran letrero colocado en un negocio de estadounidenses de origen japonés en Oakland, California, al día siguiente de Pearl Harbor.
La exposición, de 140 metros cuadrados (1.500 pies cuadrados), presenta fotos familiares, recuerdos y breves biografías de los hombres nisei compartidas por sus familiares para garantizar que las historias de valentía del pasado perduren para las generaciones más jóvenes, especialmente en un momento en que aún persisten interrogantes sobre la nacionalidad.
En la muestra se exhibe una bolsa de viaje que perteneció al sargento Gary Uchida, marcada con dibujos que él hizo de su Hawai natal y de los lugares a los que fue mientras estaba en el Ejército.
Hay una tarjeta de identificación del Ejército de Estados Unidos en la que George S. Hara, nacido en Oregon, escribió “estadounidense” en el recuadro de nacionalidad.
Rihachi Mayewaki hizo un portanotas con restos de madera mientras estaba encarcelado en el campamento Jerome, en Arkansas. Presenta un águila calva estadounidense y un estandarte de estrella azul con tres estrellas, una por cada uno de sus hijos: Ben, quien ayudó a recopilar, evaluar e interpretar inteligencia enemiga, Charles, quien se entrenó como fusilero con el célebre 442do Equipo de Combate Regimental, y Hachiro, quien se formó como lingüista y trabajó como traductor.
En la parte inferior del portanotas está escrita la palabra “nintai”, o “resistencia” en japonés.
“El padre estaba increíblemente orgulloso de tener tres hijos sirviendo en el ejército estadounidense”, dijo el mes pasado Christine Sato-Yamazaki, directora ejecutiva de la National Veterans Network y cocuradora de la exposición, durante la ceremonia de inauguración de la muestra.
Unos 33.000 estadounidenses de origen japonés combatieron en la Segunda Guerra Mundial, pese a que el gobierno de Estados Unidos envió a unas 120.000 personas de ascendencia japonesa a campamentos desolados. Miles de ellas eran ancianos o niños demasiado pequeños para comprender el significado de la traición. Dos tercios eran ciudadanos estadounidenses. Sus hogares y negocios fueron confiscados mientras ellos permanecían encerrados, a menudo en barracones de madera abarrotados, en lugares inhóspitos y en duras condiciones.
Estados Unidos no ofreció una disculpa formal hasta 1988.
“Estos soldados querían demostrar que eran estadounidenses leales y patriotas, parte de la mejor generación de ese momento, y que eran estadounidenses, como cualquiera”, expresó Sato-Yamazaki, cuyos abuelos no hablaron de su tiempo en el campamento ni de la guerra. La gorra de guarnición que usó su abuelo, el sargento técnico Dave Kawagoye, aparece en la exposición. Contiene las palabras “Go for Broke” (“Arriésgalo todo”), el lema del célebre 442do equipo.
Los estadounidenses de origen japonés se incorporaron al 442do Equipo de Combate Regimental o al 100mo Batallón de Infantería, ambas unidades altamente condecoradas, aunque segregadas. También sirvieron como lingüistas en el Servicio de Inteligencia Militar. Unos 800 soldados nisei murieron en combate.
La exposición, que se mostrará durante cinco años, se presenta en el Presidio de San Francisco hasta agosto, antes de partir hacia otras 10 ciudades, entre ellas Honolulu, Los Ángeles y Portland, Oregon. La organizan la National Veterans Network, el National Museum of the United States Army y la Army Historical Foundation.
Entre quienes aparecen en la exposición está el sargento primero Robert Kuroda, quien no pudo conseguir trabajo en Hawai como estadounidense de origen japonés de segunda generación únicamente por su ascendencia. Por eso se alistó para combatir en la Segunda Guerra Mundial, razonando que, si luchaba por su país, los empleadores ya no podrían negarle un empleo.
Kuroda avanzó el 20 de octubre de 1944 bajo intenso fuego enemigo para destruir dos nidos de ametralladoras, después de ayudar a liberar la localidad francesa de Bruyères de la ocupación nazi. Continuó su asalto hasta que el fuego de un francotirador lo mató. Tenía 21 años.
Kuroda recibió póstumamente la Cruz por Servicio Distinguido, que más tarde fue elevada a la Medalla de Honor. En la cita de la condecoración se indica que sus “valientes acciones y su indomable espíritu de combate aseguraron la destrucción de la resistencia enemiga”.
En la exposición se muestran la Medalla de Honor de Kuroda y su anillo de graduación de la secundaria, muy apreciado por su familia porque fue el primero de nueve hermanos en graduarse.
El anillo estuvo desaparecido hasta 2021, cuando un aficionado a la detección de metales llamado Sébastien Roure lo encontró enterrado en un bosque cerca de Bruyères. Roure trabajó incansablemente para devolver el anillo de graduación de la Farrington High School a los Kuroda y ahora ambas familias se visitan, usando una aplicación y el francés e inglés de secundaria para comunicarse.
Antes de la exposición, el anillo y la medalla se habían exhibido en una vitrina de vidrio en el taller de carrocería de un primo, cerca de Honolulu.
“La familia simplemente sintió que, si podíamos, a nuestra manera, ayudar a que otros, a que el país conociera los sacrificios de la generación anterior y lo que hicieron por nuestras vidas, entonces, mejor aún”, afirmó Kevin Kuroda, un sobrino que viajó desde Hawai para la inauguración de la exposición.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.



