Fed enfrenta nuevos riesgos de inflación y crecimiento pese a resiliencia energética EEUU
Por Howard Schneider y Ann Saphir
3 mar (Reuters) - Las autoridades de la Reserva Federal comenzaron a evaluar el martes el conflicto cada vez más amplio en Oriente Medio, que podría suponer riesgos a corto plazo tanto para la inflación como para el crecimiento de Estados Unidos, pese a la relativa resistencia de la economía a las crisis de los precios de la energía.
El jefe de la Fed de Nueva York, John Williams, dijo que un conflicto potencialmente indefinido entre Estados Unidos e Irán, que se ha extendido más allá de las fronteras con los ataques de Teherán y sus fuerzas afines en Oriente Medio, podría repercutir en la economía estadounidense a través de la caída de los precios de los activos, una crisis comercial para los aliados de Washington y una mayor inflación, al menos a corto plazo.
Sin embargo, el impacto neto en la economía estadounidense y la política de la Fed tardará en determinarse, ya que no es fácil comparar la situación actual con otros acontecimientos similares, como la invasión rusa de Ucrania en 2022, que supuso un duro golpe para los precios y el crecimiento en Europa, pero no alteró en gran medida la trayectoria de la economía estadounidense ni la política monetaria del banco central.
"Nadie puede estar seguro de cuánto durará esto ni de sus implicaciones más amplias (...) La experiencia pasada ha demostrado que las fluctuaciones en los precios del petróleo que hemos visto hasta ahora no cambian fundamentalmente la economía, pero esperaremos a ver qué pasa", dijo Williams a los medios tras intervenir en una conferencia organizada por las cooperativas de crédito estadounidenses en Washington.
"Es uno de esos acontecimientos que pueden afectar a nuestros dos objetivos obligatorios de forma opuesta a corto plazo: acelerar la inflación y quizá ralentizar el crecimiento mundial. Pero la pregunta importante es, cualitativamente, ¿qué efecto tiene eso en Estados Unidos y cuán persistentes son esos efectos en términos de estabilidad de precios?", señaló.
"La transmisión se produce realmente a través de algunos de estos precios de los activos y de las reacciones de los mercados financieros, que hasta ahora han sido razonablemente moderadas", agregó Williams.
La reacción inicial de los mercados financieros a la guerra con Irán pareció dar prioridad a los riesgos inflacionarios y los inversores apostaron por una política monetaria estadounidense algo más restrictiva y unos recortes de las tasas de interés más lentos de lo previsto antes de que el presidente Donald Trump lanzara junto a Israel ataques masivos contra objetivos iraníes.
Trump prometió mantener el asalto todo el tiempo que sea necesario para derrocar al régimen islamista, cuya toma del poder en 1979 provocó una crisis mundial de los precios del petróleo. En ese caso, también contribuyó a avivar la inflación en Estados Unidos.
Es poco probable un impacto similar en esta ocasión, dada la suficiencia energética de Estados Unidos, pero Williams señaló el impacto potencial en socios comerciales como Europa y las evaluaciones de los inversores sobre el riesgo y la incertidumbre como canales importantes a través de los cuales el conflicto podría cambiar las perspectivas económicas y la respuesta de la política monetaria de la Fed.
Las fuertes ventas en los mercados de futuros del Tesoro y de tasas empañaban aún más las expectativas de que la Fed reanude sus recortes de antes de septiembre, ya que el aumento de los precios del petróleo aumentó la preocupación de que las presiones inflacionarias mantengan al banco central estadounidense en una postura agresiva.
Los precios del crudo en Estados Unidos han subido más de un 13% desde el fin de semana, cuando se lanzaron los ataques que mataron al líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, y provocaron amenazas de contraataques que han cerrado el estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor del 20% del crudo mundial.
Los precios minoristas de la gasolina en Estados Unidos han subido 10 centavos por galón en las últimas 24 horas, según la asociación de automovilistas AAA, y hay muchas posibilidades de que sigan encareciéndose a corto plazo. (Reporte de Dan Burns; editado en español por Manuel Farías y Carlos Serrano)



