-Fed se enfrenta a difícil decisión ante la debilidad del empleo y la elevada inflación

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Por Howard Schneider y Ann Saphir
6 mar (Reuters) - Los nuevos indicios de debilidad en el empleo estadounidense y las preocupaciones por la inflación impulsada por el petróleo están acorralando a las autoridades de la Reserva Federal en una incómoda disyuntiva: mantener estable el costo de los préstamos para garantizar que la inflación no empeore o reducirlo para apuntalar al mercado laboral.
Por ahora, parecen dispuestos a esperar, incluso aunque los operadores hayan aumentado sus apuestas a que las rebajas de las tasas de interés comiencen en junio.
Es entonces cuando se espera que el candidato del presidente Donald Trump para la presidencia de la Fed, el exgobernador de la entidad Kevin Warsh, sustituya a Jerome Powell como principal responsable de la política monetaria del banco central estadounidense. Pero para Warsh puede ser una decisión difícil.
Mientras los precios del petróleo alcanzan los 90 dólares por barril y la gasolina en Estados Unidos subía de 3 a 3,32 dólares por galón en una semana, un informe del Departamento de Trabajo reveló el viernes que los empleadores recortaron de forma inesperada puestos de trabajo en febrero y que la tasa de desempleo subió al 4,4%.
Los empleadores del sector privado crearon menos de 300.000 puestos de trabajo en todo 2025, lo que lo convierte en el peor año desde 2009 -excluyendo la crisis del COVID-19 de 2020-, según el informe.
"Las esperanzas de que el mercado laboral se estabilizara quizá eran excesivas y debemos estar atentos, pero también hay una inflación por encima del objetivo y un alza de los precios del petróleo", dijo a la CNBC la presidenta de la Fed de San Francisco, Mary Daly. "Nuestros dos objetivos son ahora riesgos y hay que estar atentos a ambos".
Las cifras de empleo de febrero se vieron afectadas por las huelgas en el sector sanitario y la continua reducción de plantilla del Gobierno federal.
No obstante, incluso junto con el informe más sólido de enero, el aumento promedio del empleo en dos meses está por debajo de los 30.000 puestos que Daly estima que la economía necesita para mantener estable la tasa de desempleo.
Mientras tanto, la inflación según el indicador objetivo de la Fed fue del 2,9% en diciembre y los economistas esperan que el informe que se publicará la próxima semana muestre que se mantuvo en ese nivel en enero. La Fed tiene como objetivo una inflación del 2%, aunque no lo ha cumplido en los últimos cinco años.
SITUACIÓN DE "ESTANFLACIÓN"
En conjunto, la dinámica -una guerra, el aumento de los costos de las materias primas y la debilidad de la contratación- sitúa a la Fed en una situación de "estanflación" que las autoridades monetarias pensaban el año pasado que podrían evitar.
"Sigo teniendo la esperanza y la expectativa de que las condiciones mejoren y se empiecen a ver avances en la inflación (...) y que, a finales de año, nos encontremos en una situación en la que podamos comenzar nuestro camino de vuelta a algo parecido al punto de equilibrio, inferior al que tenemos hoy", declaró el presidente de la Fed de Chicago, Austan Goolsbee, a Bloomberg TV.
No obstante, añadió que "a medida que aumentan las incertidumbres, creo que el momento en el que tiene sentido actuar se va retrasando".
Se espera que la Fed mantenga los tasas estables en su próxima reunión del 17 y 18 de marzo, pero ahora podría tener ante sí un debate más amplio en un momento en el que vuelven a estar sobre la mesa los riesgos clave de la cadena de suministro.
Podría parecer un recuerdo de la era de la pandemia si se hiciera evidente la dificultad de las interrupciones de la cadena de suministro en una economía global integrada, sin un calendario predecible sobre cuánto tiempo podría interrumpirse el flujo de petróleo o hasta dónde podría subir el precio.
El resultado actual puede depender ahora de cómo decidan los responsables monetarios equilibrar los nuevos riesgos para la economía, que ahora podrían significar tanto precios más altos como un crecimiento más débil.
En declaraciones a Bloomberg Television, el gobernador de la Fed Christopher Waller señaló que considera el aumento de los precios del crudo "más bien como un hecho puntual" que no requerirá una respuesta de la entidad, pero también reconoció la incertidumbre si el conflicto con Irán persiste y los precios siguen subiendo.
"Si se revierte en (...) un par de semanas o incluso dos meses, no va a ser un factor importante en el futuro", comentó. "Si se vuelve más permanente (...) entonces empezará a afectar a otras partes de la economía".
Sin embargo, es probable que las autoridades monetarias también den más importancia al mercado laboral tras las decepcionantes cifras de febrero.
"Si el mercado laboral sigue débil (...) Si obtenemos una cifra mala (...) la pregunta es '¿por qué se quedan de brazos cruzados?'" y no intentan reforzar el mercado laboral con recortes de tasas, indicó Waller antes de que se publicaran los datos sobre el empleo.
Los operadores ven ahora un 51% de probabilidades de un recorte de tasas en junio tras los datos de empleo, con otra bajada probable a finales de año. (Editado en español por Manuel Farías y Carlos Serrano)



