Fórmula 1: Ferrari sonríe con Leclerc
El monegasco dominó segunda jornada de ensayos, Hamilton y Verstappen, críticos con cambios
Una temporada con cambios radicales que fueron cuestionados por dos grandes protagonistas de la máxima categoría: el séptuple campeón mundial británico Lewis Hamilton y el tetracampeón mundial neerlandés Max Verstappen.
Al volante de la SF-26, Leclerc concluyó el día con un tiempo de 1'34"273 que estableció en la sesión matutina en el circuito de Sakhir y que no pudo ser mejorado por ningún otro piloto ni en esa ni en la tanda vespertina, y que le permitió superar por más de medio segundo de ventaja al flamante campeón mundial británico Lando Norris, quien había sido el más veloz en la víspera al girar en 1'34"699 al comando del McLaren MCL40.
Hoy fue el turno de Leclerc, que el miércoles logró el tercer tiempo en pista y hoy pulverizó aquel registro y superó por un campo al resto, quedando los también británicos Oliver Bearman (Haas) y George Russell (Mercedes) a más de un segundo del crono del monegasco, aún cuando a estas alturas los equipos están más enfocados en familiarizarse con los nuevos modelos que en ser los más veloces.
En ese sentido, el italiano Andrea Kimi Antonelli pudo completar apenas unas pocas vueltas al trazado debido a algunas dificultades en la unidad de potencia de su Mercedes W17 E Performance, escenario que se repitió con otros pilotos de otras escuderías por problemas también en las unidades de potencia de sus máquinas, que funcionan en un 50% con energía eléctrica y en un 50% con combustibles sustentables.
Norris no pareció tener problemas y terminó siendo uno de los que más giró en Sakhir, donde completó 64 vueltas (dos más que Leclerc) y cerró con un tiempo de 1'34"784, por delante del francés Pierre Gasly (compañero de equipo del argentino Franco Colapinto), quien al comando de un Alpine impulsado esta temporada por motores Mercedes cronometró 1'36"723 en su vuelta más veloz.
"Completamos el programa previsto sin sobresaltos y eso siempre es un aspecto positivo", resumió Leclerc, al explicar que "fue placentero ver los tiempos de mi vuelta rápida, pero en los ensayos eso no significa demasiado" y destacar que "las sensaciones con la nueva SF-26 son bastante buenas, pero recién estamos empezando a familiarizarnos y la idea es tratar de recorrer la mayor cantidad de kilómetros posible". Más allá de las buenas sensaciones con las que cerró la jornada Ferrari, Hamilton no lucía para nada conforme y apuntó contra los cambios reglamentarios implementados en la máxima categoría, a las que en diálogo con la BBC calificó de "ridículamente complejas", afirmando que "ninguno de los aficionados logrará entenderlas" al recordar que participó "en una reunión en la que nos explicaron todo, pero será necesaria una licenciatura para comprenderlas por completo".
Las nuevas reglas exigen un uso sofisticado de la recuperación de energía, con motores a menudo con poca potencia y equipos obligados a maximizar cada fase de la regeneración, algo difícil de comprender para el ciudadano de a pie que Hamilton explicó así: "Si nos fijamos en lo que sucedió en Barcelona, hacemos 600 metros de aceleración y marcha por inercia (levantando el acelerador para ahorrar combustible y recargar la batería) en una vuelta de clasificación".
"Ese no es el propósito de las carreras", afirmó el británico al explicar que los pilotos también se ven obligados a usar marchas más cortas para promover la recuperación de energía y al destacar que la salida de Riccardo Adami como su nuevo ingeniero de carrera (lo reemplaza Carlos Santi) "hace que la situación resulte aún más difícil porque tendré que adaptarme también a eso".
Similar el diagnóstico de Verstappen, quien tras finalizar con el decimoséptimo tiempo sentenció que la nueva RB22 de Red Bull "parece un Fórmula E con anabólicos", aún cuando reconoció que "el reglamento es igual para todos y habrá que arremangarse".
"Manejar estas máquinas no es divertido en absoluto. No parecen un Fórmula 1 y tal vez sería mejor conducir un Fórmula E, categoría en la que todo es cuestión de energía, eficiencia y gestión", concluyó. (ANSA).



