Francia aprobará sus presupuestos sin el voto del Parlamento pese a riesgo de censura
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció este lunes que aprobarán los presupuestos para 2026 sin el voto del Parlamento tras varios meses de debates, pese al...

El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció este lunes que aprobarán los presupuestos para 2026 sin el voto del Parlamento tras varios meses de debates, pese al riesgo de censura de su gobierno.
La segunda economía de la UE está sumida en una crisis política desde el adelanto electoral de 2024, que dejó una Asamblea Nacional (cámara baja) sin mayorías y dividida en tres bloques: izquierda, centroderecha y ultraderecha.
Lecornu llegó al poder en septiembre y para evitar la caída de su gobierno en el Parlamento, como le ocurrió a sus dos predecesores, prometió a la oposición socialista que sometería los presupuestos al voto del Parlamento.
Su estrategia logró la adopción de la primera parte, relativa a la financiación de la Seguridad Social, a cambio de la suspensión hasta 2028 de la impopular reforma de las pensiones del presidente, Emmanuel Macron.
Pero las discusiones sobre la segunda parte, relativa al funcionamiento del Estado, no consiguieron alcanzar un compromiso y, el jueves, el gobierno cerró la puerta a su adopción por el Parlamento.
Este lunes, el consejo de ministros examinó la activación del procedimiento llamado del "artículo 49.3", que permite la adopción de unos presupuestos sin el voto del Parlamento, como ha hecho el gobierno francés desde 2022.
A su término, Lecornu anunció su activación el martes para dotarse rápidamente de unos presupuestos que respeten además la reducción del déficit público al 5% del PIB. El trámite puede durar varias semanas.
La "credibilidad" de Francia depende "en gran medida" de cumplir con el 5% del PIB, subrayó el primer ministro centroderechista, cuando Francia busca sanear sus endeudadas cuentas públicas.
El partido de izquierda radical La Francia Insumisa (LFI) ya anunció que presentará una moción de censura contra el gobierno, que si se aprueba, también haría caer el proyecto de presupuestos.
Pero para alejar este riesgo, el gobierno multiplicó en los últimos días el anuncio de varias medidas sociales que responden a los reclamos de la oposición socialista, cuyos votos son claves para una eventual censura.
"El 49.3 era la menos mala de las soluciones para dotar a Francia de un presupuesto", que incluye "medidas de justicia y de progreso social y ecológico", aseguró el diputado socialista, Romain Eskenazi, antes del esperado anuncio.



