Francia aumenta la superficie estimada de trigo blando y la de remolacha azucarera

PARÍS, 16 abr (Reuters) - El Ministerio de Agricultura estimó el martes la superficie total de trigo blando en Francia en 4,39 millones de hectáreas, un 7,7% menos que en 2023 y todavía en su segundo nivel más bajo de los últimos 30 años, a pesar de un pequeño aumento en su previsión de siembras de trigo de invierno.
Las lluvias torrenciales caídas durante el otoño interrumpieron la siembra en Francia, el mayor productor de cereales de la Unión Europea, lo que hizo temer que los agricultores no pudieran completar sus planes de siembra y que los cultivos sembrados perdieran potencial de rendimiento.
La estimación de siembras de trigo blando en Francia fue la segunda más baja desde 1994, después de la de 2020, según informó el ministerio en un informe sobre cultivos.
El ministerio aumentó ligeramente su proyección de la superficie de trigo blando de invierno a 4,37 millones de hectáreas desde los 4,36 millones en febrero y elevó la estimación de la superficie de cebada de invierno a 1,28 millones de hectáreas desde los 1,27 millones anteriores, lo que supone un descenso interanual del 6,1%.
Por el contrario, las siembras de cebada de primavera aumentaron un 10,7% respecto al año pasado. Sin embargo, seguirían siendo un 17% inferiores a la media.
En cuanto a la colza, principal cultivo oleaginoso de Francia, la superficie prevista para 2024 se redujo a 1,33 millones de hectáreas, frente a los 1,34 millones previstos en febrero, un 1,3% menos que el año pasado.
El trigo y la colza son casi exclusivamente cultivos de invierno en Francia, mientras que la producción de cebada incluye una gran cantidad de cultivos de primavera.
En cuanto al trigo duro, utilizado para fabricar pasta, la superficie sembrada asciende a 230.000 hectáreas, por encima de las 210.000 previstas en febrero, pero casi un 10% por debajo de la media quinquenal.
Los analistas habían anticipado que el trigo duro podría recuperar cierta superficie, ya que puede plantarse hasta el final del invierno, aunque se prevé que la siembra se mantenga en torno a su nivel más bajo de este siglo, ya que el sector se enfrenta a un declive a más largo plazo.
En cuanto a la remolacha azucarera, en una primera estimación, el ministerio cifró la superficie de este año en 399.000 hectáreas, un 4,9% más que las 380.000 hectáreas de 2023, cuando las siembras habían caído a su nivel más bajo en 14 años. Aparte del año pasado, las siembras de remolacha azucarera de este año seguirían siendo las más bajas desde 2015.
Los productores han atribuido el aumento relativamente pequeño de las siembras a pesar de los altos precios del azúcar a la preocupación por los ataques de plagas, como se ha visto en años anteriores, y a un intento de preservar los altos precios que se verían presionados por un aumento de la oferta de remolacha azucarera. (Reportaje de Sybille de La Hamaide; Editado en español por Juana Casas)






