Gimnasia: Livia Ghetti mantiene su inocencia
Entrenadora rechaza cargos de abusos psicológicos y físicos contra menores de edad

"Tras años de entrenamiento, éxito y una relación maravillosa dentro y fuera del gimnasio, mi mundo se derrumbó", afirmó Ghetti en una entrevista con la edición de Ferrara de Resto del Carlino.
Ghetti forma parte de una investigación derivada de la sentencia número 1 del Tribunal de la FGI, que, tras el caso de su colega Emanuela Maccarani, vuelve a denunciar abusos psicológicos y físicos contra atletas muy jóvenes y menores de edad.
"Amigos, colegas y alumnos me escribieron diciéndome que me conocen y quién soy. Tanto Alessia Maurelli como Martina Santandrea (campeonas olímpicas, Ndr.) me llamaron. Estoy muy decepcionada y conmocionada", insistió Ghetti.
Asimismo, la entrenadora se distancia de las acusaciones que se le imputan: "No he hecho nada de lo que se me acusa y siempre mantendré la frente en alto", enfatizó.
"En la gimnasia rítmica, se está poniendo de moda denunciar delitos. Lamento que todos estén protegidos excepto los entrenadores. Somos un equipo ganador y tenemos reglas. Hay cierta disciplina y ciertas exigencias, todo por una causa justa. Pero nunca golpear ni insultar", subrayó Ghetti.
En cuanto a las razones detrás de esas acusaciones, Ghetti habla del "odio que nace de algunas personas que quizás no llegaron donde sus familias esperaban".
"A lo largo de los años, he hecho mucho por mis gimnastas. Nunca las he abandonado; siempre han recibido apoyo, desde la escuela hasta el día que vuelven a casa por la noche. Estas acusaciones me entristecen profundamente. Lo único que me consuela son las muchas personas que me están mostrando cariño y apoyo en este momento", completó Ghetti.
Silvia Pansini, jueza de audiencia preliminar de Monza, ordenó en septiembre de 2025 el envío a juicio de Maccarani, ex entrenadora de la selección italiana de gimnasia rítmica que fue acusada de maltrato infantil agravado.
La jueza Pansini, que ordenó el inicio del juicio para el pasado martes 10, aceptó a 4 gimnastas como parte civil en el caso contra Maccarani, suspendida 3 meses por la justicia deportiva de la FGI por considerar que mantuvo "conducta antideportiva" tras haber sido exonerada luego de haber sido acusada de abuso psicológico sobre sus pupilas.
Se trata de Anna Basta y Nina Corradini (las dos primeras en denunciar el presunto abuso), Francesca Mayer y Beatrice Tornatore, quienes recibieron el respaldo de la asociación "Change the Game".
Maccarani desmintió los cargos en su contra y celebró la realización de un juicio "para tomar consideración de mi postura".
La entrenadora, a quien la FGI le rescindió el contrato en marzo de 2025, recibió el respaldo de las gimnastas Alessia Maurelli, Agnese Duranti, Daniela Mogurean, Martina Santandrea y Laura Paris mediante una carta.
La investigación penal, tras una primera petición de sobreseimiento por parte de la fiscalía, dio lugar a una imputación forzosa por malos tratos agravados por parte de la jueza de instrucción de Monza, Angela Colella, que posteriormente derivó en la imputación de Pansini. (ANSA).



