Groenlandia: en Dinamarca crece el uso de apps para boicotear productos de EE. UU
Aplicaciones como NonUSA y Made O'Meter se disparan en respuesta a comentarios de Trump

Las aplicaciones "NonUSA" y "Made O'Meter" han escalado con rapidez en las listas de descargas de tiendas digitales como la App Store y Google Play en Dinamarca, con un crecimiento promedio de descargas de 867% en la última semana en comparación con la anterior, según datos de la firma de inteligencia de mercado Appfigures y reportes de TechCrunch. En la App Store danesa, NonUSA llegó incluso al primer puesto entre las apps más descargadas, habiendo estado en el puesto 441 apenas días atrás.
Estas aplicaciones permiten a los usuarios escanear códigos de barras o fotografías de productos para identificar su país de origen y, en algunos casos, sugieren alternativas locales o europeas como opción de compra, en un gesto de protesta simbólica contra los bienes fabricados en Estados Unidos.
El aumento del uso de estas herramientas tecnológicas se vincula directamente con las tensiones generadas tras los repetidos comentarios de Donald Trump sobre una posible adquisición o mayor control estadounidense sobre Groenlandia, una isla autónoma perteneciente al Reino de Dinamarca, que ha provocado protestas masivas en la capital danesa y en otras ciudades de Europa.
Organizaciones y manifestantes han salido a las calles bajo consignas como "Greenland is not for sale" (Groenlandia no está en venta) y "Make America Go Away", que incluso se ha convertido en un símbolo cultural de resistencia contra la política exterior estadounidense.
En Copenhague, según informes internacionales, miles de personas participaron en protestas contra las amenazas de Trump sobre Groenlandia, sumando apoyo al rechazo de la población local y de los gobiernos de Dinamarca y Groenlandia, que consideran el territorio como parte inseparable de su soberanía.
Se trata de la última de una serie de protestas de consumidores daneses que en los últimos meses ya habían impulsado un boicot a productos estadounidenses, con cancelaciones de viajes a Estados Unidos y bajas de suscripciones a servicios de streaming como Netflix.
El fenómeno de apps de boicot no se limita únicamente a Dinamarca. Analistas internacionales señalan que, desde 2025, tras diversas políticas comerciales y arancelarias de la administración estadounidense, surgió un movimiento de boicot de productos de Estados Unidos en varios países europeos y de Canadá, donde grupos de consumidores han promovido evitar bienes y servicios estadounidenses, a veces a través de aplicaciones tecnológicas y comunidades en redes sociales.
Datos de encuestas y movimientos sociales también sugieren que un porcentaje significativo de europeos —incluyendo daneses y suecos— ha adoptado hábitos de consumo que evitan síntomas de productos "Made in USA" como señal de protesta contra determinadas políticas de Washington, aunque el impacto económico real aún es materia de debate.
Especialistas en comportamiento del consumidor y sociología política interpretan la proliferación de estos boicots tecnológicos como parte de una forma más amplia de activismo digital, donde herramientas basadas en datos y movilidad permiten a los ciudadanos expresar su disconformidad con decisiones políticas o posturas internacionales sin necesidad de grandes movilizaciones físicas. (ANSA).



