Groenlandia: Trump trabaja en un acuerdo con Nuuk, pero no excluye al ejército
Líderes de la UE, Groenlandia no se toca. Dinamarca refuerza presencia militar

Pocas horas antes, los principales líderes europeos, desde el presidente francés, Emmanuel Macron, hasta la premier italiana, Giorgia Meloni, pasando por el canciller alemán, Friedrich Merz, y el primer ministro británico, Keir Starmer, habían tomado posición rechazando las aspiraciones de Estados Unidos sobre Groenlandia por temor a que, después de Venezuela, Trump decidiera usar la fuerza también para apoderarse de este país ártico.
"El Reino de Dinamarca, incluida Groenlandia, forma parte de la OTAN. Por lo tanto, la seguridad en el Ártico debe ser garantizada colectivamente, en colaboración con los aliados de la OTAN, incluido Estados Unidos", sostienen los líderes europeos, en respuesta precisamente al argumento del magnate de que Estados Unidos "necesita" toda la isla por razones de seguridad nacional.
Mientras Dinamarca intenta garantizar a Estados Unidos al decidir reforzar su presencia militar en Groenlandia, Washington está trabajando, según The Economist, en un acuerdo de asociación con Groenlandia que excluya a los daneses.
Un acuerdo de tipo político y militar que permitiría a los estadounidenses desplegar tropas con mayor libertad y expandir sus infraestructuras militares.
La isla ártica ya alberga una base militar estadounidense y, de acuerdo con el tratado de Copenhague, no hay límites explícitos al número de militares que Estados Unidos puede desplegar, siempre y cuando cualquier aumento significativo sea acordado de antemano.
Pero al magnate parece no bastarle.
En el acuerdo con Nuuk, en el que la administración estadounidense estaría trabajando, se establecería una relación similar a la que tiene Washington con algunas islas del Pacífico, como los Estados Federados de Micronesia, las Islas Marshall y la República de Palaos, según la cual las fuerzas armadas estadounidenses pueden operar libremente y se prevé una asociación comercial exenta de aranceles.
El acuerdo con Nuuk da a entender que Trump aún no ha abandonado la solución diplomática. Y precisamente para fortalecer la vía del diálogo, hoy Groenlandia y Dinamarca han solicitado una reunión con Marco Rubio.
Sin embargo, no tiene intención de renunciar a su proyecto que ya data de su primer mandato.
Las palabras del poderoso vicejefe del personal de la Casa Blanca, Stephen Miller, dan la impresión de que el uso de la fuerza para el control de la isla ártica no está descartado y la posterior nota de la Casa Blanca lo confirma.
"El presidente Trump ha dejado claro que la adquisición de Groenlandia es una prioridad de seguridad nacional para los Estados Unidos y es fundamental para desalentar a nuestros adversarios en la región ártica", subrayó Leavitt.
La posición formal de la administración Trump es que "Groenlandia debería formar parte de Estados Unidos", dijo Miller después de que su esposa publicara una foto del país ártico con estrellas y franjas.
"Nadie luchará militarmente contra Estados Unidos por el futuro de Groenlandia", afirmó Miller a la cadena CNN, apostando a que Washington podría salir beneficiado con la apropiación de territorios en el Ártico, dado que el resto de la OTAN necesita a Estados Unidos más de lo que los Estados Unidos los necesitan a ellos.
Los principales líderes europeos, aunque intentando no atacar frontalmente a su aliado más poderoso en muchos frentes, comenzando por Ucrania, se han alineado al lado de Dinamarca con una declaración de tono fuerte.
"Groenlandia pertenece a su pueblo. Depende de Dinamarca y Groenlandia, y solo de ellas, decidir" sobre su futuro, escribieron Macron, Merz, Meloni, Starmer junto al polaco Tusk, al español Sánchez y a la danesa Frederiksen.
"La seguridad del Ártico sigue siendo una prioridad fundamental para Europa. La OTAN ha dejado claro que la región ártica es una prioridad y los aliados europeos están intensificando sus esfuerzos", afirman los europeos, esperando tranquilizar al magnate en el frente de la seguridad.
Aunque las intenciones, no declaradas, del magnate sobre Groenlandia giran en torno a la riqueza minera de la isla, que reduciría la dependencia de Washington de las exportaciones chinas y sobre las rutas árticas. Donald Trump es un aliado confiable, "no una amenaza para Europa", asegura Downing Street, minimizando la postura europea y tendiendo la mano al aliado estadounidense. (ANSA).



