Guatemaltecos eligen presidente entre candidatos de izquierda y derecha para dirigir la nación

Ciudad de guatemala (ap) — después de una campaña tumultuosa, los guatemaltecos acudían el domingo a las urnas para elegir en segunda vuelta a quien dirigirá el rumbo de la nación por los próximos cuatro años entre un defensor de la lucha contra la corrupción y una ex primera dama vista como aliada del gobierno saliente.
El balotaje es una de las elecciones más observadas de los últimos tiempos debido a las dificultades y la injerencia judicial que ha sufrido el proceso y que han puesto en alerta no sólo a la ciudadanía sino también a la comunidad internacional, que ha denunciado el riesgo que corre la democracia guatemalteca.
En la contienda está la ex primera dama Sandra Torres, que mutó desde el centro a la derecha y se convirtió en aliada del saliente y profundamente impopular presidente Alejandro Giammattei, que busca por tercera vez alcanzar la presidencia. Su oponente, Bernardo Arévalo, del Movimiento Semilla de izquierda progresista, se subió a la ola de resentimiento popular hacia la política tradicional y alcanzó un sorprendente segundo lugar en la primera ronda del 25 de junio.
El ganador tendrá como desafíos enfrentar la corrupción, la violencia y la inflación. Las mesas de votación abrieron sin reportes de problemas, aunque la magistrada del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Blanca Alfaro, denunció la víspera que había recibido amenazas de muerte vía telefónica y el domingo aseguró que podría presentar su renuncia al cargo debido a esa situación.
Salvo algunas quejas y denuncias sobre acarreo de personas o entrega de víveres a cambio de votos por parte de partidarios de Torres, la jornada ha transcurrido sin mayores incidentes. La fiscalía confirmó que se recibieron 17 denuncias por diversos delitos electorales y que se detuvo a ocho personas por obstruir centros de votación o hacer proselitismo a favor de un partido.
Para el politólogo Renzo Rosal la jornada ha transcurrido tranquila, sin embargo, se empieza a percibir una disminución en la afluencia de votantes. “Considero en frío que alcanzaremos a llegar a un 40% de afluencia", dijo, una disminución de 20% comparada con el 60% de la primera vuelta.
Agregó que si bien hay pequeños incidentes hay otros que “no son normales”, como la alta presencia de fiscales del Ministerio Público en los centros de votación “que podría tomarse con un sentido de intimidar a la población”.
Rosal explico que el momento más complejo de la jornada llegará tras el cierre de los centros de votación. “La parte clave será después del cierre y podremos confirmar si hay una ola de impugnaciones como se había denunciado (por parte de fiscales del partido de Torres), si el perdedor acepta y reconoce los resultados y el TSE va a dar en corto tiempo el resultado y se logra oficializar”, dijo el analista.
Arévalo, de 64 años, sufragó temprano en medio de aplausos y vítores de seguidores. “Todo el mundo vaya a votar, vamos a votar temprano, vamos a votar con alegría, con tranquilidad. Es el momento, es una fiesta cívica”, expresó. Torres -ex esposa del fallecido expresidente Álvaro Colom (2008-2012)- también sufragó temprano, pero no declaraciones.
Erick Ruiz, un analista de datos de 29 años, fue con su madre a votar a un centro en la zona 21, un área periférica de la ciudad. “Creo que hay poca gente votando en comparación con la primera vuelta, quizás es por todo lo que ha ocurrido en el proceso, pero votar es muy importante”, señaló y recalcó que quien no esté conforme con el resultado de la votación tiene mecanismos para impugnar, “pero lo importante es que se respete y se asegure la voluntad de los ciudadanos”.
Las últimas encuestas muestran el hartazgo de la sociedad con la política tradicional que con el clientelismo ha gobernado de forma corrupta e impune, según los expertos, lo que ha debilitado el Estado de Derecho e impuesto una percepción de desesperanza en la sociedad. Muestra de ello es que Arévalo, en su primera participación como candidato presidencial, le lleva más del doble de ventaja a Torres, según encuestas.
La elección del domingo marca el término de un proceso electoral accidentado desde su inicio, con la exclusión por parte del TSE y las cortes de justicia de candidatos populares que estaban en las preferencias del electorado, retrasos en la oficialización de resultados debido a acciones legales de los partidos perdedores en la primera vuelta y la continua intención de la fiscalía de bloquear la participación del Movimiento Semilla.
“Es increíble cómo alcanzamos a llegar, después de todo lo que ha pasado en el proceso electoral. Cómo es posible que ahora salgan con investigaciones contra uno de los dos partidos", manifestó Delmi Espino, una maestra de 46 años.
La primera ronda transcurrió relativamente tranquila hasta que los resultados mostraron que Arévalo, que según las encuestas estaba afuera de los primeros siete lugares, obtuvo el segundo puesto. Ese hartazgo de la sociedad con los políticos, dicen los analistas, fue lo que influyó para que los jóvenes, el mayor electorado de Arévalo, lo posicionaran en segundo lugar.
Pero llegar al balotaje no iba a ser fácil. Los partidos perdedores e incluso la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) que promueve a Torres se aliaron para presentar acciones legales y pedir una segunda revisión de las actas que contenían el recuento de votos, lo que detuvo la oficialización de resultados. Al realizar la segunda revisión éstos fueron confirmados.
Fue entonces que el Ministerio Público, apenas una hora antes de que se oficializaran los resultados, anunció que un juez suspendía la personalidad jurídica del partido de Arévalo, con lo que pretendía que no pudiera participar en una segunda vuelta.
El juez Fredy Orellana ordenó suspender la personalidad jurídica a pesar de que la Ley Electoral y de Partidos Políticos lo prohíbe. Semilla obtuvo un amparo provisional que posteriormente fue definitivo y se aseguró la participación. Sin embargo, la fiscalía ha dicho que seguirá investigado a Semilla por supuestamente recolectar firmas falsas para registrarse como partido en 2018.
Guatemala es el país más poblado de América Central y la economía más grande de la región y continúa luchando contra la pobreza y la violencia generalizadas que han llevado a millones a emigrar hacia Estados Unidos, principalmente.
Torres y Arévalo tienen visiones distintas de lo que la sociedad guatemalteca necesita. Mientras Torres, de 67 años, apela a los valores conservadores y religiosos, también ofrece ayuda social y reducción en los precios de la canasta básica.
Arévalo, diputado al Congreso y sociólogo, hijo del expresidente progresista Juan José Arévalo (1945-1951) promete combatir la corrupción e impunidad que invade el país.






