Guerra con Irán amenaza la "buena posición" del BCE, advierte Schnabel
Fráncfort, 6 mar (Reuters) - La política monetaria del Banco Central Europeo sigue estando en una "buena posición", pero la volatilidad geopolítica crea riesgos al alza para la inflación, lo que requiere vigilancia, afirmó el viernes Isabel Schnabel, miembro del consejo de la entidad.
Los inversores financieros aumentaron esta semana sus apuestas por un alza de las tasas de interés del BCE en 2026, ya que es probable que el aumento de los costos energéticos provocado por la guerra se refleje rápidamente en los precios al consumo, elevando la inflación por encima del objetivo del 2% del BCE.
Aunque el BCE suele pasar por alto la volatilidad de los precios impulsada por la energía, se considera que su experiencia de 2022 con los precios desbocados ha frenado su tolerancia hacia la inflación excesiva.
«Dado que se prevé que la inflación se sitúe en nuestro objetivo a medio plazo y que las expectativas de inflación estén ancladas, la política monetaria sigue estando en una buena posición», afirmó Schnabel en un discurso en Nueva York.
«Debemos estar atentos, ya que el actual entorno geopolítico y macroeconómico genera riesgos al alza para la inflación en el horizonte relevante para la política», afirmó. «El reciente aumento de los precios de la energía tras las tensiones en Irán hace que la trayectoria de la inflación sea más incierta».
Por lo tanto, el BCE debe vigilar de cerca la persistencia de la crisis de los precios de la energía, su impacto en las expectativas de inflación y cualquier indicio de que las empresas empiecen a repercutir los mayores costes a sus clientes, añadió.
En su reunión del 19 de marzo, el BCE evaluará el impacto de la guerra de Irán en la economía, pero la mayoría de los responsables de política monetaria han descartado la idea de que se puedan tomar medidas este mismo mes.
Schnabel argumentó que, siempre que cualquier alza por encima del objetivo sea pequeña y temporal, y las expectativas se mantengan ancladas en el 2%, la volatilidad de los precios tiene una «relevancia limitada» para el BCE.
Pueden surgir problemas cuando la dinámica subyacente de los precios y la evolución de los salarios se desincronizan con el objetivo, y las lecciones del periodo pospandémico sugieren que el BCE debe «actuar con cautela».
(Reporte de Balazs Koranyi. Editado en español por Javier Leira)



