Historia: Reabre en Roma el búnker de los Saboya
Fue construido por la familia real italiana durante la guerra

"La Villa —explicó Gualtieri— fue confiscada a los Saboya en la posguerra y transformada en parque público. El búnker es particularmente interesante porque pertenece a ese período en el que Italia sufría la ofensiva aliada y comenzaban los primeros bombardeos".
"En mayo de 1943 se concluyó el búnker de la familia real y el 8 de septiembre Italia firmó el armisticio. Sigue siendo un documento histórico de gran valor que invito a todos a visitar.
La guerra es algo terrible y es mejor trabajar por la paz", agregó el alcalde romano.
El refugio antiaéreo, completamente subterráneo y con más de 200 metros cuadrados de superficie, estaba destinado al uso exclusivo de la familia real. De planta circular, cuenta con siete ambientes: dos salas principales, dos baños, una antesala y dos espacios de servicio.
Según explicó la concejala de Agricultura, Ambiente y Gestión de Residuos de Roma Capitale, Sabrina Alfonsi, la asociación Roma Sotterranea garantizará visitas guiadas pagas todos los fines de semana, con reserva online, aunque el búnker también podrá visitarse de forma autónoma y gratuita.
Por su parte, Asd Giochi di Strada —que junto con Roma Sotterranea firmó el acuerdo para la tutela del espacio— ofrecerá además actividades deportivas.
La reapertura forma parte del proyecto de recuperación y revalorización del Parque de Villa Ada, financiado con 2,4 millones de euros provenientes de fondos del Pnrr.
Se realizaron trabajos de ingeniería naturalística para permitir un acceso seguro al interior, además de la estabilización de las laderas bajo las cuales se encuentra la estructura, afectadas por una fuerte erosión. En la zona también se plantaron cerca de 900 ejemplares forestales, a cargo del Departamento de Protección Ambiental.
En la presentación estuvieron presentes, además del alcalde Gualtieri y la concejala Alfonsi, la presidenta del Municipio II, Francesca Del Bello, y el embajador de Egipto en Italia, Bassam Essam Rady. (ANSA).



