Honduras: presidenta pide recuento, rechazo opositor y de EEUU
Un decreto que suspende el escrutinio que otorgó la victoria a Asfura

Asfura, un empresario conservador, fue declarado ganador de las elecciones presidenciales el 24 de diciembre, semanas después de una reñida contienda marcada por retrasos y acusaciones de fraude.
El apoyo de Trump a Asfura alimentó las acusaciones de interferencia estadounidense en las elecciones en uno de los países más pobres de Latinoamérica.
Castro, quien termina su mandato el 27 de enero, se dirigió a Trump en un mensaje a X invitándolo a "mantener un diálogo directo y franco sobre el proceso electoral en Honduras".
La mandataria consideró que las "declaraciones públicas" de Trump a favor de Asfura "influyeron negativamente en el desarrollo del proceso democrático y afectaron" a la candidata de su partido.
Asfura, de 67 años, hijo de inmigrantes palestinos, derrotó por un estrecho margen a su colega conservador Salvador Nasralla, con un 40,1% frente a un 39,5%. Rixi Moncada, abogada del izquierdista Partido Libre, actual gobernante, quedó en tercer lugar con el 19,2%.
Castro, en su extensa publicación en X, también afirmó haber firmado un decreto aprobado por la legislatura del país centroamericano que exige un recuento de los votos de las elecciones presidenciales del 30 de noviembre.
Esta iniciativa legislativa provocó una reprimenda del Departamento de Estado de EE. UU. el sábado, y la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental advirtió en X que "los intentos de anular ilegalmente las elecciones en Honduras tendrán graves consecuencias".
No quedó claro de inmediato el impacto del decreto de Castro, dada la independencia del Consejo Nacional Electoral.
"Ante la información falsa que circula y el reciente mensaje del Departamento de Estado, considero indispensable invitar formalmente a Trump a una audiencia o llamada directa para abordar con responsabilidad, respeto mutuo y transparencia la situación electoral en Honduras", afirmó Castro en su publicación.
Poco antes de las elecciones, Trump llamó públicamente a los hondureños a votar por Asfura y amenazó con recortar la financiación estadounidense si otros ganaban, lo que provocó acusaciones de injerencia extranjera.
El decreto de la presidenta fue rechazado rotundamente por la oposición, los sectores empresariales y las propias Fuerzas Armadas, quienes anunciaron que "harían cumplir la voluntad popular". (ANSA).



