Indonesia pone fin a la búsqueda de un niño español desaparecido en naufragio
Las autoridades indonesias pusieron fin el viernes a la búsqueda del último pasajero desaparecido de una embarcación turística que se hundió en aguas agitadas...

Las autoridades indonesias pusieron fin el viernes a la búsqueda del último pasajero desaparecido de una embarcación turística que se hundió en aguas agitadas hace dos semanas, informaron funcionarios.
Los rescatistas encontraron esta semana el barco hundido y recuperaron un cuerpo, identificado como el de un niño español cuya familia se encontraba a bordo cuando se produjo el hundimiento en el este de Indonesia el 26 de diciembre.
Otro niño de 10 años, de la misma familia, es la última persona desaparecida de la tragedia ocurrida en el estrecho de la isla de Padar, cerca del popular destino turístico de Labuan Bajo.
La operación "está cerrada pero continuaremos monitoreando por una víctima que aún no fue encontrada", precisó a los periodistas Fathur Rahman, jefe de la agencia local de búsqueda y rescate.
Señaló que los cambios en las corrientes marinas complicaron la búsqueda, ampliada en varias ocasiones.
"La familia de la víctima expresó su agradecimiento por el esfuerzo total" de los rescatistas, añadió Fathur.
La madre y una niña se encontraban entre las siete personas rescatadas.
Durante la búsqueda se recuperaron los cuerpos del padre, el entrenador de fútbol Fernando Martin Carreras, de 44 años, y de una de las hijas de la pareja.
El cuerpo de otro de los hijos desaparecidos fue hallado junto con la embarcación el martes.
Los rescatistas esparcieron pétalos de flores cuando la búsqueda llegó a su fin. Se hizo "como homenaje en honor a los restos aún no encontrados, para que puedan ser recibidos por Dios", indicó en un comunicado Samuel Halundaka, jefe interino de la agencia local de desastres.
La policía local informó a última hora del jueves estar investigando al capitán de la embarcación turística y a un miembro de la tripulación por posible negligencia que habría causado la muerte.
Si son declarados culpables se enfrentan a hasta cinco años de prisión.



