Inmigración: Un juez frena la expulsión de más de 500.000 haitianos
La Justicia bloqueó el vencimiento del estatus de protección temporal

El TPS, que otorga refugio y autorización laboral a personas que huyen de crisis humanitarias, iba a vencer para los ciudadanos haitianos a pesar de la persistente violencia y la profunda inestabilidad política y social en Haití.
En su fallo, la jueza federal Ana Reyes estableció que los beneficiarios del programa mantendrán la protección contra la deportación y el permiso de trabajo, al tiempo que extendió los mismos beneficios a quienes tienen solicitudes de TPS aún pendientes.
En la orden judicial, la magistrada subrayó que la situación en el país caribeño no presenta mejoras sustanciales que justifiquen el levantamiento de las medidas de protección, en un contexto marcado por el control de amplias zonas por bandas armadas, el colapso institucional y una grave crisis humanitaria.
La decisión judicial se produce en medio del endurecimiento de la política migratoria impulsada por la administración del presidente Donald Trump, que este año avanzó con la no renovación o eliminación del TPS para distintos grupos de inmigrantes.
Los haitianos figuran entre los colectivos más afectados por esta estrategia, que busca reducir los programas de protección temporal y acelerar los procesos de expulsión, una línea que generó fuertes tensiones políticas y judiciales en varios estados del país.
Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes celebraron el fallo, al considerar que evita una deportación masiva hacia uno de los países más pobres e inestables del hemisferio occidental, mientras que el gobierno federal no descartó apelar la decisión.
El TPS para Haití fue otorgado por primera vez tras el devastador terremoto de 2010 y renovado en varias ocasiones ante el deterioro de las condiciones de seguridad. La resolución judicial mantiene ahora el programa vigente, al menos de manera temporal, mientras continúa el debate legal y político sobre el futuro de la protección migratoria en Estados Unidos.
La decisión judicial también introduce un nuevo elemento de incertidumbre para la estrategia migratoria de la Casa Blanca, que enfrenta múltiples frentes legales abiertos por la cancelación o no renovación de programas de protección temporal.
En casos similares, tribunales federales ya habían bloqueado intentos de poner fin al TPS para ciudadanos de otros países, argumentando que las condiciones en los lugares de origen no garantizan un retorno seguro.
Haití atraviesa desde hace años una crisis profunda, agravada por la violencia de bandas armadas, la parálisis institucional y el deterioro de la situación humanitaria.
(ANSA).



