Inter: "Una muestra de orgullo", Chivu
"Derrota durísima en una tarde amarga", dice Gilardino, DT del Pisa

Chivu eximió de responsabilidad en la apertura del marcador al arquero suizo Yann Sommer, quien falló en una salida desde la valla que le permitió a Stefano Moreo celebrar el primero de sus dos goles en el partido apenas iniciado y destacó: "no es culpa suya, es culpa mía, que lo pongo en dificultades a veces con mis instrucciones".
"Habíamos comenzado bien, pero después nos hicimos dos goles solos, uno de ellos en una jugada de pelota parada, pero no pretendo con esto quitarle méritos al rival, que supo aprovechar sus situaciones", aclaró el técnico "nerazzurro", al elogiar la reacción que mostraron sus dirigidos para remontar la desventaja y aplastar a Pisa.
"Eso es lo más importante porque no nos caímos mentalmente y seguimos haciendo lo que sabemos hacer. Lo único que lamento es no habernos podido ir al descando dos goles arriba (Inter ganaba por 3-2 al final del primer tiempo, Ndr), pero no tengo nada para reprocharle al equipo, que está dejando todo en una temporada muy competitiva", agregó.
"Es un plantel que trabaja duro y trata de complacerme siempre", destacó Chivu, quien tomó como ejemplo al juvenil Francesco Pio Esposito, autor del tercer gol en tiempo adicionado al primer capítulo: "es uno de los que más trabaja y también alguien que pone la cara y me demuestra que merece un lugar en el plantel".
Su colega Alberto Gilardino no podía ocultar la decepción por la "durísima derrota" que sufrió Pisa bajo la lluvia en el inicio de la jornada que parecía tener otro destino y al final de la cual su equipo volvió a quedar en el último escalón de la tabla por peor diferencia de goles que Hellas Verona, que tiene los mismos puntos (14) y un partido menos.
"Es una tarde muy amarga y difícil de digerir porque semejante resultado no es lo que mi equipo mostró en cancha, al menos en el primer período. Estar 2-0 arriba en el marcador ante un rival como Inter no es algo sencillo, pero después del penal (que el polaco Piotr Zielinski trocó por el 1-2) y del cabezazo de Simone Canestrelli que pudo darnos el empate en tres goles, la dinámica del partido cambió por completo", reconoció.
"El segundo tiempo fue todo de Inter, un equipo fortísimo, mientras que nosotros hicimos muy poco respecto de lo que habíamos hecho y perdimos el control y el equilibrio, cometiendo demasiados errores que le facilitaron las cosas al rival.
Debemos dejar atrás rápidamente esta derrota", recomendó el campeón mundial en Alemania 2006. (ANSA).



