Irán: miedo en Irán por activista Erfan, "muerto en prisión", para ONG está vivo
Israel reitera y luego borra posteo. Teherán: "ataque contra Jamenei es una guerra total"

Mientras tanto, Teherán volvió a arremeter contra Washington, tras un intercambio de declaraciones acaloradas entre el líder supremo, Ali Jamenei, y el presidente estadounidense, Donald Trump.
"Un ataque al Guía Supremo equivale a una guerra total contra el pueblo iraní", advirtió el presidente, Masoud Pezeshkian, después de que el magnate describiera al ayatolá como "un hombre enfermo" y evocara la necesidad de "un nuevo liderazgo en Irán".
En las últimas horas llegaron señales contradictorias sobre Erfan, arrestado el pasado 8 de enero en Karaj, al oeste de Teherán. Inicialmente se había anunciado su condena a muerte, luego retractada por las autoridades iraníes, tanto que el mismo Trump "agradeció" al régimen por haber detenido las ejecuciones de los manifestantes arrestados.
Pero la preocupación se reavivó con la noticia de que había sido "brutalmente asesinado bajo la custodia de la República Islámica", quizás tras una golpiza en prisión, difundida por sectores de la oposición iraní y también relanzada por la cuenta oficial en la red social X en farsi del ministerio de Relaciones Exteriores israelí.
Poco después llegó la desmentida: "Erfan está vivo y ha podido reunirse con su familia", informó la ONG Hengaw citando a Somayeh Malekian, una mujer que en un video enviado desde el extranjero dice ser su familiar.
El ministerio israelí, por lo tanto, borró la publicación sobre Erfan.
Sin embargo, persiste la ansiedad por el joven de 26 años aún encarcelado por haber protestado en la plaza, mientras que, según un funcionario iraní citado por la prensa internacional, el balance de las manifestaciones de los últimos días asciende a al menos 5.000 personas muertas, incluidas alrededor de 500 miembros de las fuerzas de seguridad.
La justicia sigue prometiendo mano dura contra quienes han apoyado las protestas. "Los arrestos continuarán", dijo el portavoz Asghar Jahangir, añadiendo que algunos actos son configurables como delito de "guerra contra Dios", punible con la pena de muerte.
Sin embargo, también parecen llegar indicios de una calma aparente: además de la restauración gradual de algunas funcionalidades de internet, como las búsquedas en Google, las autoridades autorizaron la reapertura de las escuelas, cerradas durante una semana, y de las universidades.
El régimen, entretanto, parece estar perdiendo piezas: según Iran International, el vicejefe de facto de la misión iraní ante la ONU en Ginebra, Alireza Jeyrani Hokmabad solicitó asilo en Suiza y manifestó su intención de no regresar a su país por temor a posibles represalias relacionadas con los continuos disturbios en el país. (ANSA).



