Irán: Mujeres, fundamentales en la lucha por la democracia
Sholeh, representante en Italia: "No queremos al Sha".

Sharhzad Sholeh es una histórica militante contra el régimen de Teherán. Vivió en Irán hasta la adolescencia y luego se refugió en Italia, donde reside desde 1981 para escapar de la represión.
Hoy es presidenta de la Asociación de Mujeres Democráticas Iraníes en Italia, y al ver y escuchar los mensajes del heredero del antiguo régimen, que desde Estados Unidos intenta orientar la revuelta en las calles, no oculta su molestia.
"Yo estuve allí, en 1979 —dice hoy en una conversación telefónica con ANSA. Ya derrocamos al régimen del sha, que era una dictadura. Fue el régimen monárquico el que luego allanó el camino para la llegada al poder de Jomeini. Por eso —recalca— la historia no vuelve atrás".
Nada de Reza Pahlavi: la líder de las mujeres iraníes en Italia trabaja y lucha, en cambio, por una aceleración que sí sería verdaderamente histórica: "Una mujer al frente de Irán.
Las mujeres iraníes llevan años en primera línea: están listas".
Si la historia no mira hacia atrás, su memoria sí lo hace.
Reza Pahlavi, residente desde hace años en Estados Unidos y pretendiente al trono para los monárquicos, "nunca ha negado los crímenes de su padre —afirma Sholeh— y, en realidad, nunca ha hecho nada por el pueblo iraní".
Más aún, su regreso a la escena pública es "un juego funcional al régimen iraní". Y va más lejos: es un "instrumento para confundir y frenar la verdadera revuelta del pueblo iraní".
No por nada, añade, "en las plazas el eslogan es 'muerte al opresor', sea el sha o el Líder Supremo".
El objetivo final debe ser la democracia: "Queremos que el pueblo iraní sea libre en un país libre". Ese es el programa de la dirigente a la que Sholeh hace referencia, y no es casualidad que sea una mujer: Maryam Rajavi, líder de los Muyahidines del Pueblo y presidenta electa del Consejo Nacional de la Resistencia Iraní (CNRI).
Ella también envía mensajes a los manifestantes a través de las redes sociales: "Un pueblo decidido a pagar el precio de la libertad —decía apenas ayer— no puede ser detenido por ningún poder. Esta vez Jamenei se ahogará en la sangre que ha extraído del pueblo iraní".
Sangre, recuerda hoy Sholeh, que también es la de las mujeres. Algunas ya se han convertido en símbolos, como Rubina Aminiam, la estudiante de 23 años asesinada de un disparo en la cabeza el jueves pasado.
"Ayer mataron a una joven de 19 años, cerca de su hermana —continúa la activista iraní—. Desde 2019 en adelante, las mujeres han tenido un papel central, siempre en primera línea de las revueltas. Y también en esta, que es una verdadera revolución. Creemos en la igualdad, está en los diez puntos del programa de la señora Rajavi. Después de 45 años de un régimen misógino, Irán está listo para una líder mujer. Estoy segura.
Vemos a las chicas más jóvenes en las primeras filas. Están preparadas".
¨Puede Rajavi ser la futura líder de Irán? "En los Muyahidines del Pueblo —responde— las mujeres ocupan muchos cargos de liderazgo. Pero no buscamos el poder: queremos una transición que permita a la gente elegir". (ANSA).



