Irán: Una larga historia de protestas y represión
Miles de manifestantes abatidos por la policía y la justicia sumaria durante años.

7 de marzo de 1979. En vísperas del Día Internacional de la Mujer, el régimen teocrático recién instalado impone el uso obligatorio del velo a todas las mujeres.
Al día siguiente, 100 mil iraníes salen a las calles y se desencadena una semana de enfrentamientos. En el bienio 1981-1982, para consolidar el poder, los ayatolás intensifican la represión de los opositores internos, sumiendo al país en el terror: secuestros, torturas y ejecuciones sumarias, incluso de activistas menores de edad o apenas niños. El saldo ronda las 3.500 víctimas y, en 2024, la ONU habló abiertamente de genocidio al referirse a los llamados "masacres de Teherán".
1988. Jomeini dirige la represión contra los prisioneros políticos, muchos de ellos miembros de los Muyahidines del Pueblo. Las estimaciones varían ampliamente, entre 5.000 y 30.000 detenidos asesinados, pero no hay dudas de que se trató de una masacre. Los activistas, en su mayoría muy jóvenes, eran tantos que fueron ahorcados de seis en seis, utilizando montacargas y grúas de obra.
En 1999 llega el turno de los estudiantes, que protestan contra la censura: una noche, la policía irrumpe en un dormitorio universitario, lo incendia y varios jóvenes son arrojados desde los pisos más altos.
Primeros años de los 2000. Bajo la superficie, la revuelta sigue latente y se manifiesta en protestas menores, siempre duramente reprimidas. En primera línea contra quienes se rebelan están los basiyíes, la brutal milicia paramilitar subordinada a los pasdarán, los Guardianes de la Revolución.
En 2009, decenas de miles de personas salen a la calle por el presunto fraude en la elección del presidente Mahmud Ahmadineyad: es la llamada "Ola Verde". En los disturbios muere, alcanzada por una bala, la joven Neda Agha-Soltan; el video de su muerte se vuelve viral. Según Amnistía Internacional, hubo alrededor de 80 muertos, 5.000 detenidos, sitios web censurados y bloqueo de la telefonía móvil.
2017-2018. El aumento de los precios canaliza la ira de la población contra el régimen de los ayatolás. Una vez más, la represión es implacable: más de 20 muertos y miles de arrestos —7.000, según Amnistía—, además de nueve muertes "sospechosas" bajo custodia. En 2017 surgen las llamadas "chicas de Enghelab": la primera de ellas, en la Avenida de la Revolución de Teherán, usa su velo como bandera para protestar contra el hiyab obligatorio.
2019. Pasa a la historia el llamado "Noviembre Sangriento", con internet bloqueada durante seis días y cerca de 2.000 muertos en la represión de las protestas por el aumento del precio de la gasolina.
2021-agosto de 2022. La escasez de agua y la crisis económica devuelven a los iraníes a las calles, y el esquema se repite: protestas y represión.
Septiembre de 2022. Mahsa Amini, de 22 años, muere tras ser golpeada por la policía moral por llevar mal puesto el velo. La revuelta se extiende por todo el país: muchas jóvenes se descubren la cabeza y se cortan el cabello frente a las cámaras.
Casi 500 muertos, mientras resuena el lema "Mujer, vida y libertad", que da la vuelta al mundo.
Finales de 2025. Los iraníes vuelven a protestar contra el alto costo de vida. La movilización comienza entre los comerciantes y se expande por todo el país, donde se contabilizan miles de víctimas de la dura represión del régimen de los ayatolás. (ANSA).



