Israel: EEUU, alto el fuego en Gaza funciona, pero desarme de Hamas define todo
El embajador estadounidense en Israel sostuvo que la tregua reduce la violencia
"Está funcionando en el sentido de que, en los últimos cuatro meses, no hemos tenido que correr hacia los refugios ni esquivar misiles balísticos", sostuvo Huckabee, al referirse al impacto del cese de hostilidades en la situación de seguridad.
Sobre la próxima fase del acuerdo de tregua, el diplomático estadounidense indicó que se tratará de un proceso gradual.
"Será un procedimiento metódico, pero ya está en marcha. El único gran componente que aún debe concretarse es el desarme de Hamas, aunque considero que también avanza en la dirección correcta", afirmó.
Huckabee también se refirió al ritmo de las evacuaciones médicas desde Gaza, reanudadas tras la reapertura del paso fronterizo de Rafah. Según explicó, el proceso requiere estrictos controles de seguridad. "Las personas deben ser verificadas adecuadamente para evitar que ingresen o salgan terroristas", subrayó.
En relación con el denominado Board of Peace, el embajador señaló que está integrado por "personas dispuestas a trabajar seriamente para que Gaza vuelva a ser un lugar habitable", y cuestionó los esfuerzos previos de la comunidad internacional, a los que calificó como poco eficaces.
El alto el fuego en Gaza se alcanzó tras meses de enfrentamientos entre Israel y Hamas, que dejaron miles de víctimas y profundizaron la crisis humanitaria en el enclave palestino.
La tregua contempla la suspensión de las hostilidades, el ingreso controlado de ayuda humanitaria y la evacuación de heridos, pero su continuidad y estabilidad a largo plazo dependen del futuro del aparato militar de Hamas, un punto clave en la posición de Israel y Estados Unidos para cualquier acuerdo duradero en la región.
La Franja de Gaza se encuentra bajo control de Hamas desde 2007, tras la ruptura con la Autoridad Nacional Palestina, y ha sido escenario de reiteradas escaladas militares con Israel en los últimos años. Israel y Estados Unidos consideran a Hamas una organización terrorista y sostienen que su desarme es una condición indispensable para evitar nuevos ataques y garantizar la seguridad a largo plazo.
El paso fronterizo de Rafah, que conecta Gaza con Egipto, es uno de los principales puntos de salida para heridos y enfermos, así como de ingreso de ayuda humanitaria. Su apertura y cierre ha estado históricamente sujeta a acuerdos de seguridad y a la coordinación entre Israel, Egipto y actores internacionales, lo que explica los controles estrictos mencionados por Washington.
En el plano diplomático, la comunidad internacional ha impulsado múltiples iniciativas para la reconstrucción de Gaza tras cada conflicto, aunque gran parte de los fondos prometidos no se tradujeron en mejoras estructurales duraderas, en un contexto marcado por el bloqueo, la inestabilidad política interna palestina y la persistencia de la confrontación armada.
(ANSA).



