Israel: FDI preparan planes para una nueva ofensiva en Gaza
Sería en marzo si Hamás no se desarma
Mientras la atención internacional se concentra en Irán y en las protestas que sacuden al régimen de los ayatolás, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han elaborado planes para lanzar nuevas operaciones militares intensivas en la Franja dentro de dos meses, en marzo, con una ofensiva focalizada en Ciudad de Gaza destinada a ampliar la porción del enclave bajo control israelí.
Así lo informa The Times of Israel, que cita a un funcionario israelí y a un diplomático árabe.
Para poner en marcha ese plan, sin embargo, el Estado israelí —según las mismas fuentes— necesita el respaldo de Washington, que continúa presionando para avanzar hacia la fase dos del alto el fuego.
Incluso ha llegado a plantear la posibilidad de iniciarla pese a que aún faltan dos pasos que Israel considera cruciales: la recuperación del cuerpo del sargento mayor Ran Gvili, el último rehén que permanece en Gaza, y el desarme de Hamás.
Aunque el primer ministro Benjamín Netanyahu acordó, durante su encuentro con Donald Trump el mes pasado, colaborar con los esfuerzos para hacer avanzar el cese del fuego, no cree realmente que se logre desarmar a Hamás.
Por ese motivo, ordenó a las FDI preparar un plan de contingencia, según el diplomático árabe citado por The Times of Israel.
En la actualidad, el ejército israelí controla cerca del 53% de la Franja y no ha detenido sus operaciones en el enclave: solo en la última jornada, las autoridades palestinas informaron de tres muertos por fuego israelí en Ciudad de Gaza y Jan Yunis.
Con una ofensiva renovada, las fuerzas israelíes estarían listas para retomar plenamente sus acciones y aumentar su presencia en el territorio, desplazando la línea amarilla de demarcación del alto el fuego hacia la costa.
Algunos detalles de esta posible ofensiva también fueron revelados por fuentes citadas por The Wall Street Journal, según las cuales "Israel y Hamás se están preparando para una reanudación de los combates, ya que el grupo militante palestino se niega a desarmarse".
En Gaza, "Hamás se está concentrando en reconstruir sus capacidades militares, incluidas partes de su infraestructura de túneles dañada". Además, "ha recibido una nueva inyección de fondos que le ha permitido volver a pagar regularmente los salarios de sus combatientes".
Ambas señales de alarma llevaron a Israel a diseñar posibles estrategias que, de acuerdo con el WSJ, incluyen la toma de Ciudad de Gaza para forzar una rendición rápida de Hamás, o bien una ocupación más lenta, pieza por pieza, de todo el enclave.
El ministro de Relaciones Exteriores, Gideon Sa'ar, aseguró que Israel está "comprometido con el plan Trump" y con la estabilidad regional. Pero, añadió, "para avanzar en su implementación", Hamás "debe desarmarse y Gaza debe ser desmilitarizada".
Declaraciones que parecen responder directamente a las versiones difundidas en los últimos días por medios israelíes, según las cuales la administración Trump habría comunicado a Netanyahu que está comprometida con la recuperación del último cuerpo de un rehén y con el desarme de Hamás, pero que no está dispuesta a condicionar el inicio de la fase dos de su plan de paz a ninguna de esas dos cuestiones.
Hasta ahora, el gobierno de Netanyahu ha logrado retrasar el inicio de la fase dos, que contempla la creación de mecanismos para la reconstrucción y la administración de la Gaza de la posguerra.
En paralelo, Estados Unidos ha mantenido conversaciones con los mediadores de Egipto, Qatar y Turquía, quienes aseguraron a Washington que Hamás aceptaría un plan de desarme gradual que podría comenzar en las próximas semanas. (ANSA).



