Lento movimiento en la frontera de Gaza tras reapertura del paso fronterizo de Rafah por parte de Israel
Por Haseeb Alwazeer y Nidal al-Mughrabi
GAZA/EL CAIRO, 2 feb (Reuters) - Se esperaba que decenas de palestinos salieran o regresaran a Gaza el lunes después de que Israel reabriera el único paso fronterizo peatonal con Egipto, un paso importante en el alto el fuego destinado a poner fin a la guerra, aunque con estrictas limitaciones de acceso. El paso fronterizo de Rafah, en lo que antes era una ciudad de 250.000 habitantes que Israel ha demolido y despoblado por completo, es la única vía de entrada y salida para casi todos los más de 2 millones de residentes de Gaza.
Ha permanecido cerrado durante la mayor parte de la guerra, y su reapertura para permitir el acceso al mundo exterior es uno de los últimos pasos importantes que se requieren en la fase inicial del alto el fuego negociado por Estados Unidos y alcanzado en octubre.
Un responsable de seguridad israelí dijo que Rafah se había abierto alrededor de las 9 de la mañana "tanto para entrar como para salir". Una fuente palestina dijo que se esperaba que el primer día 50 palestinos volvieran a entrar en el enclave.
Cinco pacientes que deseaban salir de Gaza para recibir tratamiento médico, cada uno acompañado por dos familiares, fueron trasladados al complejo fronterizo desde el lado de Gaza en un vehículo escoltado por personal de la Organización Mundial de la Salud, según informaron funcionarios sanitarios.
A media tarde, los primeros palestinos aún no habían completado el cruce en ninguna de las dos direcciones, según informaron tres fuentes palestinas, que achacaron los retrasos a los controles de seguridad israelíes. El ejército israelí no hizo comentarios al respecto.
"El paso fronterizo es un salvavidas para Gaza, es el salvavidas para nosotros, los pacientes", dijo Moustafa Abdel Hadi, de 32 años, que recibe diálisis renal en el hospital Al-Aqsa Martyrs, en el centro de Gaza, y es uno de los 20.000 habitantes de Gaza que esperan salir para recibir tratamiento en el extranjero. "Queremos recibir tratamiento para poder volver a vivir nuestra vida normal".
Israel tomó el control del paso fronterizo en mayo de 2024, unos nueve meses después del inicio de la guerra de Gaza. Desde entonces, ha permanecido cerrado en su mayor parte, salvo por un breve periodo durante un alto el fuego anterior a principios de 2025.
La reapertura del paso fronterizo era uno de los requisitos del alto el fuego de octubre, que esbozaba la primera fase del plan del presidente estadounidense Donald Trump para poner fin a los combates entre Israel y los militantes de Hamás.
En enero, Trump declaró el inicio de la segunda fase, destinada a que las partes negociaran el futuro gobierno y la reconstrucción de Gaza.
A pesar de la reapertura del paso fronterizo, los ataques israelíes mataron al menos a cuatro palestinos el lunes, entre ellos un niño de tres años, en incidentes separados en el norte y el sur de la Franja. El ejército israelí no hizo comentarios inmediatos sobre los incidentes.
INSPECCIÓN ISRAELÍ En los primeros meses de la guerra, antes de que Israel cerrara el paso fronterizo, unos 100.000 palestinos salieron a Egipto a través de Rafah.
Aunque Egipto ha dejado claro en repetidas ocasiones que no permitirá un éxodo a gran escala, la ruta se considera vital para que los palestinos heridos y enfermos puedan recibir atención médica. Mientras estuvo cerrado, solo se permitió salir a unos pocos miles para recibir tratamiento médico en terceros países a través de Israel.
Los palestinos que deseen cruzar por Rafah necesitarán la autorización de seguridad israelí, según tres fuentes egipcias. Se han instalado muros de hormigón armado, coronados con alambre de púas, a lo largo de la zona del paso fronterizo, según las fuentes.
En el paso fronterizo tendrán que atravesar tres puertas distintas, incluida una administrada por la Autoridad Palestina, reconocida internacionalmente, bajo la supervisión de un grupo de trabajo de la Unión Europea, pero controlada a distancia por Israel.
PERIODISTAS EXTRANJEROS PROHIBIDOS EN GAZA
A pesar de la reapertura de Rafah, Israel sigue negándose a permitir la entrada de periodistas extranjeros, prohibida en Gaza desde el inicio de la guerra. La cobertura informativa desde el interior de Gaza para los medios de comunicación internacionales, incluida Reuters, corre a cargo exclusivamente de periodistas que viven allí, cientos de los cuales han sido asesinados.
El Tribunal Supremo de Israel está estudiando una petición de la Asociación de Prensa Extranjera (FPA) que exige que se permita la entrada de periodistas extranjeros en Gaza. Los abogados del Gobierno argumentan que esto podría suponer un riesgo para los soldados israelíes. La FPA afirma que se está privando al público de una fuente vital de información independiente.
En la primera fase del alto el fuego, se detuvieron los combates importantes, se liberó a los rehenes retenidos en Gaza a cambio de miles de prisioneros palestinos retenidos por Israel y se prometió un aumento de la ayuda humanitaria.
Las fuerzas israelíes siguen controlando más del 53% del territorio de Gaza, donde han ordenado la evacuación de los residentes y han demolido muchos de los edificios que quedaban en pie. Los residentes se encuentran ahora confinados en una franja a lo largo de la costa, y la mayoría vive en tiendas de campaña improvisadas o en edificios dañados.
La siguiente fase del plan de Trump prevé que Hamás entregue sus armas y ceda el control a una administración respaldada internacionalmente que supervisaría la reconstrucción, incluidos los edificios residenciales de lujo a lo largo de la costa mediterránea.
Muchos israelíes y palestinos consideran que esto es poco realista. Hamás aún no ha aceptado entregar sus armas e Israel dice que está dispuesto a reanudar la guerra para desarmar al grupo por la fuerza. La guerra comenzó cuando combatientes de Hamás atacaron Israel en octubre de 2023, matando a 1.200 personas y capturando a más de 250 rehenes, según las cifras israelíes. Israel respondió destruyendo gran parte de Gaza y matando a más de 70.000 personas, según las autoridades sanitarias de Gaza.
Desde que se alcanzó el acuerdo en octubre, los ataques israelíes en Gaza han matado a más de 500 palestinos, según las autoridades sanitarias, mientras que los militantes han matado a cuatro soldados israelíes.
El sábado, Israel lanzó algunos de sus ataques aéreos más intensos desde el alto el fuego, matando al menos a 30 personas, en lo que dijo que era una respuesta a una violación de la tregua por parte de Hamás.
(Escrito por Rami Ayyub; edición de Timothy Heritage, Jon Boyle y Peter Graff; editado en español por Tomás Cobos y Jorge Ollero Castela y Natalia Ramos)



