Italia: Meloni cerró su gira por Asia con acuerdos y K-pop
Última parada en Seúl, con un gran potencial sin explotar. Acuerdo sobre semiconductores
Estos elementos también forman parte del "lado humano" de las relaciones diplomáticas durante los seis días en Asia de la premier italiana, Giorgia Meloni, quien concluyó la misión reuniéndose con el presidente surcoreano, Lee Jae-Myung.
"Colmar un vacío" que "destaca" -la última visita de un presidente del Consejo a Seúl data de hace 19 años, cuando Romano Prodi estaba en el cargo- y desarrollar ese "gran potencial" aún "no explotado" con Corea del Sur es el objetivo declarado de Meloni, que también renovó la invitación a Lee para visitar Italia, tras el llamado del presidente de la República, Sergio Mattarella.
El mandatario surcoreano aseguró que intentará estar en Roma antes de fin de año para fortalecer aún más la alianza entre Corea del Sur e Italia, que comparten "una vocación por la creatividad y la innovación, aunque permanezcan ancladas en su tradición", subrayó Meloni en las elegantes salas de la Casa Azul, residencia oficial del presidente, que recientemente reabrió sus puertas a las visitas de líderes extranjeros.
Pero no solo se trata del "extraordinario trabajo de soft power" que los coreanos están realizando con el K-pop (tan popular entre los jóvenes italianos), en lo que también se detiene Lee.
En la mesa también está la acción que se puede llevar a cabo "aún mejor" en algunos sectores "de alto valor agregado" como "electrónica, automotriz, telecomunicaciones".
Asimismo, se discuten temas sobre "transportes, defensa, aeroespacio, inteligencia artificial" y materias primas críticas. Todo para "fortalecer el partenariado económico", pero también para hacer "más fuertes y seguras las cadenas de valor".
Y hay acuerdos, especialmente el de los semiconductores, que ayudarán a garantizar esa "autonomía estratégica" y a "reducir las dependencias externas", como parte de una estrategia que también apunta a una mayor "coordinación política", no solo en el ámbito bilateral, sino también multilateral.
Esto se aplica a Ucrania y a la estabilidad del Indo-Pacífico, tema del que la premier había hablado extensamente en Tokio con su ahora "amiga" Sanae Takaichi.
Porque, además de la voluntad de fortalecer la cooperación industrial y el intercambio comercial, la elección de Asia también busca ampliar la influencia geopolítica en un área estratégica, especialmente en tiempos que Meloni define en múltiples ocasiones como "complejos".
Las crisis internacionales, desde Gaza hasta Groenlandia, han ocupado inevitablemente el centro de atención durante la larga misión asiática. Cuestiones de las que la primera ministra italiana habla con todos los interlocutores (salió el 14 de enero con el sultán de Omán) y también con Lee, un líder "pragmático" para Meloni.
"Le expresé mi aprecio; en un tiempo como este, se necesitan líderes pragmáticos y constructivos, orientados a reducir las tensiones", concluyó la premier. Luego tuvo un almuerzo y brindis con el presidente surcoreano antes de partir de regreso a Roma. (ANSA).



