Japón: Adiós a Ai, chimpancé símbolo de la ciencia
Pionera en estudios cognitivos de primates no humanos, murió a los 49 años en Japón.

Su fallecimiento, ocurrido el viernes pasado en el Centro de Orígenes Evolutivos de la Universidad de Kioto, se debió a una insuficiencia orgánica relacionada con la edad, según el personal que la cuidó durante décadas.
Nacida en África Occidental en 1976 y trasladada a Japón un año después, Ai se convirtió en el rostro de un programa pionero dedicado al estudio de la mente de los primates no humanos.
Con tan solo 18 meses, le proporcionaron un teclado conectado a una computadora, una herramienta clave para investigar la memoria, el aprendizaje y la percepción simbólica.
A los cinco años, según estudios del primatólogo Tetsuro Matsuzawa, era capaz de reconocer los números del uno al seis, identificar colores y asociar hasta 300 objetos con sus etiquetas visuales correspondientes.
Sus habilidades también se extendieron al reconocimiento de caracteres kanji, ideogramas chinos, un logro tan notable que mereció mención en la revista científica Nature en 1985.
Además de las pruebas cognitivas, Ai mostró una marcada inclinación artística, creando dibujos espontáneos con rotuladores sobre hojas de papel en blanco, incluso sin incentivos alimenticios.
Su notable inteligencia también emergió en incidentes inusuales: en 1989, junto con otro chimpancé, logró escapar de su jaula usando una llave para abrir un candado.
En 2000, dio a luz a Ayumu, quien también se convirtió en objeto de investigación internacional por su prodigiosa memoria, y en 2017, con motivo del 40 aniversario del Proyecto Ai, una bufanda inspirada en una de sus pinturas fue donada a Jane Goodall, la principal autoridad mundial en estudios sobre primates. (ANSA).



