Japón: seremos más fuertes, dice Takaichi
La premier después del triunfo electoral de sus reformas

(di Alessandro Libri) (ANSA) - TOKIO, 10 FEB - El triunfo electoral de la primera ministra Sanae Takaichi abre una nueva etapa para Japón en materia de seguridad y política exterior, reforzando una línea más asertiva destinada a tener repercusiones en los equilibrios del Asia-Pacífico y en las relaciones con los principales socios internacionales.
Con 352 escaños de 465 en la Cámara Baja, el Ejecutivo obtiene un mandato sin precedentes que reduce al mínimo las resistencias internas a su agenda, centrada en un decidido fortalecimiento militar.
Takaichi prometió "trabajar sin descanso" para dotar al país de capacidades defensivas capaces de disuadir amenazas externas, señalando abiertamente a China como el principal factor de riesgo, también en relación con un posible escenario de crisis en el estrecho de Taiwán.
Precisamente sus declaraciones de noviembre pasado, sobre la eventualidad de una intervención japonesa ante una acción militar china contra la isla, provocaron una dura reacción de Pekín, que derivó en represalias económicas, restricciones a la exportación de materiales sensibles y el boicot a los viajes turísticos hacia Japón.
Para varios analistas, el verdadero banco de prueba de las elecciones fue la relación con el gigante asiático: demostrar que el electorado no está dispuesto a ceder ante presiones o coerciones económicas, reforzando al mismo tiempo la posición internacional de la primera ministra.
En la conferencia de prensa posterior a la victoria, Takaichi reiteró no obstante su disposición al diálogo y aseguró que Tokio actuará "con calma y en función del interés nacional".
Pekín respondió acusándola de tomar un "camino equivocado" y de alimentar el regreso del militarismo.
En el plano diplomático, a mediados de marzo la primera ministra, de 64 años, se reunirá con Donald Trump en la Casa Blanca, tras la visita del presidente estadounidense a Tokio a fines de octubre. Ambos comparten una visión convergente sobre la seguridad regional y sobre una asociación económica considerada excesivamente favorable a Washington.
En el frente interno, la contundente victoria permite al gobierno acelerar la revisión de la estrategia de seguridad. El objetivo es elevar el gasto militar al 2% del PIB ya este año, con la posibilidad de alcanzar el 3% en el mediano plazo.
Se prevén importantes compras de armamento a Estados Unidos, una flexibilización de las restricciones a la exportación militar y proyectos conjuntos con aliados europeos, entre ellos el GCAP para el desarrollo de un caza multirrol de sexta generación junto con Italia y el Reino Unido.
La mayoría calificada en la Cámara Baja reabre además el expediente de la reforma constitucional, empezando por el artículo 9, la cláusula pacifista. Se trata de un objetivo histórico del Partido Liberal Democrático, estrechamente ligado a Takaichi y a la herencia política del ex primer ministro Shinzo Abe, su mentor, pero que sigue siendo políticamente complejo: en el Senado la mayoría no está garantizada y será necesario el apoyo de la oposición, mientras que la opinión pública continúa dividida.
Las próximas semanas serán decisivas. Antes del 18 de febrero, el Parlamento reunido en sesión extraordinaria elegirá formalmente a Takaichi como primera ministra y aprobará el presupuesto.
El desafío será ahora transformar el consenso electoral en crecimiento económico, manteniendo el equilibrio entre la disuasión militar y el necesario deshielo con Pekín, socio comercial clave. Con un horizonte político despejado de elecciones al menos hasta 2028, el giro ya está marcado; las cuentas con China, sin embargo, siguen abiertas. (ANSA).



