Jefe de policía de Birmingham pierde "confianza" del gobierno tras partido Aston Villa-Maccabi
La ministra británica del Interior, Shabana Mahmood, indicó el miércoles que el jefe de la policía de Birmingham, cuestionado tras prohibir a los aficionados de Maccabi Tel Aviv asistir en noviembre a un...

La ministra británica del Interior, Shabana Mahmood, indicó el miércoles que el jefe de la policía de Birmingham, cuestionado tras prohibir a los aficionados de Maccabi Tel Aviv asistir en noviembre a un partido de fútbol, no tiene su "confianza".
La ministra, que no tiene la autoridad para destituir a este responsable policial, calificó de "demoledor" un informe independiente sobre la gestión del caso, cuyas conclusiones preliminares se presentaron el miércoles.
"Demuestra que la policía exageró la amenaza que representaban los seguidores de Maccabi Tel Aviv, al tiempo que minimizó el riesgo que corrían los aficionados israelíes si se desplazaban" a Birmingham para el partido contra el Aston Villa, declaró la ministra ante el Parlamento.
El jefe de la policía de West Midlands, Craig Guildford, "ya no tiene mi confianza", añadió.
Shabana Mahmood también anunció que el gobierno laborista restaurará la posibilidad de que los ministros del Interior puedan destituir a responsables policiales en caso de "faltas graves o persistentes".
En octubre, la policía local había clasificado como de "alto riesgo" el encuentro de la Europa League de fútbol entre Aston Villa y Maccabi Tel Aviv, que tuvo lugar el 6 de noviembre en Birmingham, en el centro de Inglaterra.
La policía explicó que esta decisión se basaba "en información reciente y en incidentes previos", incluidos los enfrentamientos ocurridos en 2024 en la Europa League durante el partido entre el Ajax de Ámsterdam y el Maccabi.
La decisión de prohibir la entrada al estadio a los aficionados del club israelí fue tomada por las autoridades locales, que se habían basado en las recomendaciones de la policía.
La medida fue duramente criticada, especialmente por el primer ministro británico, Keir Starmer, y por el gobierno israelí.



