John Kennedy, el rostro más humano del 'dinizismo' en Fluminense

No hace mucho que John Kennedy corría el riesgo de perderse para el fútbol...y para la vida. Pero el técnico brasileño Fernando Diniz se propuso evitar que se repitiera la conocida historia de un talento extraviado por problemas fuera del campo.
El delantero, joya de la cantera del Fluminense de Rio de Janeiro, le retribuyó liderando una remontada épica contra el Internacional, el miércoles en la ciudad brasileña de Porto Alegre (sur), que guió al equipo sensación de Sudamérica a su segunda final de la Copa Libertadores.
Bautizado como el exmandatario estadounidense, debido al interés de su padre por la política norteamericana, el atacante de 21 años compartió el protagonismo con el artillero argentino Germán Cano en la victoria 2-1 (global 4-3) en casa del 'colorado gaúcho'.
Cada uno sumó un tanto y una asistencia en la recta final del juego. Pero El Presidente, como se conoce a John Kennedy, entró desde el banco para cambiar la cara del 'tricolor carioca' (perdía 1-0) y visibilizar el otro rostro del aclamado 'dinizismo': el que prioriza al ser humano.
"Este chico es un gran vencedor, cada día se convierte en un hombre más íntegro, más bonito. El fútbol pierde talentos como este en Brasil todo el tiempo. Espero de todo corazón que él logre mantener los pies en el suelo", dijo el DT, un exfutbolista formado en psicología, al término del duelo.
- Declaración de principios -
La filosofía futbolística de Diniz propende a un balompié ofensivo sin posiciones rígidas, con los jugadores cerca uno del otro para facilitar asociaciones, y priorizando la búsqueda de la pelota por encima de la cobertura espacial.
Eso, en el campo. Fuera de él, los ojos del entrenador, que compagina la dirección técnica del 'Flu' con la de la 'Seleção', se enfocan en la persona tras el atleta, muchos de ellos surgidos de favelas y contextos marginales de Brasil.
"Lo que me hizo convertir en técnico fue el sufrimiento que tuve cuando jugaba por no ser visto como una persona, sino siempre como alguien que tenía que entregar algo para ser valorado", dijo Diniz en abril en un discurso que se viralizó en redes sociales.
Aquella declaración de principios, luego de vencer al Flamengo en la final del Campeonato Carioca, su mayor título en el banquillo hasta ahora, volvió a escena tras el brillo del canterano del 'Fluzão', que buscará ante Boca Juniors (ARG) su primera estrella de la Libertadores.
Nacido en Itaúna, municipio del estado de Minas Gerais, John Kennedy se destacó en las inferiores del Fluminense y debutó como profesional con un tanto en el empate 3-3 ante Coritiba en enero de 2021 por el Brasileirao.
Pero las expectativas que generaron sus actuaciones en la cantera atravesaron momentos difíciles cuando fue llamado para consolidarse en el profesionalismo, en 2022, debido a casos de indisciplina.
- "Vale oro" -
En mayo de esa temporada, la policía secuestró su carro al encontrar en él una pequeña carga de marihuana.
El jugador no tuvo relación con aquel delito, pues había prestado el vehículo a dos amigos. Pero los medios pusieron la lupa sobre él y en el elenco encendieron las alertas.
"Ya perdimos muchos John Kennedy y se siguen perdiendo. Voy a hacer todo lo posible para ayudarlo y que tenga una vida digna en el fútbol, principalmente para que, cuando se retire, viva de lo que construyó en el deporte. Esa es mi intención con él", dijo Diniz en ese momento.
El delantero disputó apenas ocho juegos del año pasado, todos de suplente y sin quebrar redes. Y en septiembre fue separado del plantel por faltas disciplinarias y de compromiso con el club, según medios locales.
Pero enderezó el camino con el apoyo de Diniz y el equipo y en lo que va de 2023 explotó: 30 partidos disputados (once como titular) y ocho goles marcados.
"Lo sembré desde comienzo de año. Sabía que mi momento iba a llegar, pero no esperaba que fuera en las fases finales. Poder definir un juego como ese es inexplicable. Estoy muy feliz", aseguró tras eliminar al Inter.
La cosecha puede ser aún mayor si vencen a Boca el 4 de noviembre en el estadio Maracaná, hogar del Fluminense. Ya se ganó "todos los elogios, todos los aplausos" de Diniz. Ahora falta la gloria eterna.
"Ese muchacho es el reflejo de lo que se convirtió como persona, vale oro", dijo el DT. "Además de ser extremadamente talentoso, se está convirtiendo en un hombre de bien".
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