Keir Starmer, un laborista desde la cuna a las puertas del poder

Keir Starmer, que cambió el rumbo del Partido Laborista para acercarlo a posiciones más de centro, aparece como el gran favorito para ocupar el puesto de próximo primer ministro británico y acabar con catorce años de gobiernos conservadores.
Todas las encuestas dan como amplio ganador en las elecciones del 4 de julio a este hombre que se hizo con las riendas del partido hace cuatro años y que heredó su nombre de pila de Keir Hadie, fundador y primer líder del Partido Laborista a principios del siglo XX.
El político, de 61 años, sucedió al frente del partido en abril de 2020 a su predecesor, Jeremy Corbyn, defensor de una ideología más izquierdista, tras un duro revés laborista en las elecciones legislativas de 2019.
Tras aquel fracaso, Starmer pegó un golpe de timón en la formación, alejándola de las tesis más radicales de Corbyn.
De este modo, Starmer consiguió enderezar el rumbo del partido y que comenzara a subir en los sondeos de cara a futuras elecciones.
Esa diferencia a su favor ha llegado a superar los veinte puntos en los últimos meses respecto a los conservadores, pese a que tuvo que dar marcha atrás en alguna promesa que había hecho.
- Entrada tardía en política -
De este modo, Starmer prometió en 2021 que invertiría unos 28.000 millones de libras (35.335 millones de dólares) al año en energías renovables si llegase al poder, un compromiso que reconoció después que era inalcanzable.
"Los conservadores han destruido la economía y no será posible cumplir el compromiso de 28.000 millones de libras al año", dijo en febrero de 2024 para retractarse de aquella promesa.
El aspirante a gobernar Reino Unido accedió por primera vez al Parlamento británico, dentro de las filas del Partido Laborista, tras ser electo por el barrio londinense de Holborn y Saint Pancras en 2015.
Entró, por tanto, tarde en la política. Con 52 años. Una edad en la que el antiguo líder laborista Tony Blair dejó de ser cabeza del partido.
Pero su ambición por volar alto en política la dejó clara desde el principio, cuando hace tiempo se le preguntó cómo le gustaría ser recordado.
"Como alguien que logró un gobierno laborista audaz y reformista. Como un gran padre y amigo", resumió en una entrevista.
Y ese sueño de llegar a Downing Street, la residencia oficial del primer ministro, puede ocurrir pronto.
Gran aficionado al fútbol, jugó a este deporte como aficionado, en el puesto de centrocampista, y es seguidor del Arsenal.
Nacido en el barrio londinense de Southwark, al sur de la ciudad, estudió derecho en la Universidad de Leeds, para continuar su formación como abogado en Oxford.
- Confianza en sí mismo -
Seguro de sí mismo en todos los ámbitos, Starmer afirmó en una ocasión que derrotaría a Boris Johnson, antiguo primer ministro conservador, si ambos se midieran en un partido de fútbol.
En otra entrevista, le preguntaron cuál es su principal temor. Y respondió que "la derrota".
"Odio perder, especialmente en fútbol y política. Juego fútbol sala cada semana, en el centro del campo, dirigiendo. Mucha gente dice que lo importante es participar. No soy de esa opinión. Lo que cuenta es ganar", afirmó.
Si se convirtiera en máximo dirigente político de su país, Keir Starmer sería el primer vegetariano en llegar al cargo.
Abogado de gran reputación, conoció a su mujer, Victoria, con la que tiene dos hijos, por cuestiones laborales, ya que también ella se dedica al derecho.
"Estábamos trabajando juntos en un caso y tuve la audacia de cuestionar parte del trabajo que estaba haciendo. Por lo que su primera opinión de mí fue decirle a sus amigos que por quién me tomaba yo", explicó en una entrevista.
El apellido Starmer tiene su origen en el nombre de una persona cuya personalidad o apariencia recuerda a una estrella (Star en inglés).
Tras casi una década y media de dominio conservador, Starmer puede ser la nueva estrella del Partido Laborista.
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