Kenia acusa a Rusia de usar a sus ciudadanos como "carne de cañón" en Ucrania
Kenia considera inaceptable que sus ciudadanos sean engañados con promesas de empleos civiles bien remunerados en Rusia para que después el ejército ruso los utilice como "carne de cañón", dijo el martes a AFP el...
Kenia considera inaceptable que sus ciudadanos sean engañados con promesas de empleos civiles bien remunerados en Rusia para que después el ejército ruso los utilice como "carne de cañón", dijo el martes a AFP el número dos de la diplomacia keniana.
Varios medios de comunicación han mostrado recientemente cómo cientos de kenianos, a menudo sin experiencia militar, se han visto obligados en Rusia a firmar un contrato con el ejército para ser enviados al frente en Ucrania, donde muchos de ellos han muerto.
"Al parecer, hay un patrón que consiste en atraer a personas y hacer que mueran", lamentó el número dos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Kenia, Abraham Korir Sing'Oei.
También mencionó un "programa intencionado para reclutar ilegalmente a personas de ascendencia africana (...) y convertirlas de alguna manera en combatientes en un mundo del que no forman parte".
En una investigación publicada el lunes AFP habló con cuatro kenianos que regresaron de Rusia, de los cuales tres estaban heridos.
Dicen que los engañaron: uno pensó que iba a trabajar de vendedor, otros dos como agentes de seguridad y el cuarto como deportista de alto nivel.
A todos ellos les prometieron salarios comprendidos entre US$920 y US$2.400 mensuales en Kenia, donde muchos trabajadores apenas ganan US$100 al mes.
El día de su llegada o al siguiente, los cuatro hombres se vieron obligados a firmar un contrato con el ejército ruso, escrito en una lengua que no entendían.
Después los rusos los llevaron al frente en Ucrania, con escasa o ninguna formación militar.
Tres de ellos se encontraron en el mismo lugar con varias semanas de diferencia, cerca de Vovchansk, en la región de Járkov, donde debían cruzar un gran campo cubierto de cadáveres.
Dos de ellos vieron cómo casi toda su unidad, de la que formaban parte otros kenianos y africanos, moría en cuestión de minutos bajo el fuego ucraniano.
"Estos individuos son utilizados como carne de cañón en el frente", acusó Sing'Oei, quien calificó la situación de "dolorosa, desconcertante, chocante".
"En una época moderna, esto es totalmente inaceptable", juzgó.
El jefe de la diplomacia keniana, Musalia Mudavadi, anunció este martes en un comunicado que visitará Moscú en marzo "para subrayar que es imperativo poner fin a este fenómeno".



