La economía alemana sigue estancada y sólo crecerá un 1% en 2026, según DIHK

Por Maria Martinez
BERLÍN, 17 feb (Reuters) -
Se espera que la economía alemana crezca un 1% este año, ligeramente más de lo previsto anteriormente, pero es necesario implementar reformas para lograr una recuperación sostenible, dijo el martes la Cámara de Industria y Comercio Alemana (DIHK, por sus siglas en alemán).
"Es muy poco; nuestros competidores son más dinámicos", dijo Helena Melnikov, directora general de la DIHK, que anteriormente había pronosticado un crecimiento del 0,7% en 2026.
La mayor economía de Europa sigue teniendo dificultades para ganar impulso, en un momento en que la incertidumbre geopolítica, los elevados costes operativos y la débil demanda interna lastran a las empresas, y el crecimiento en 2026 se verá impulsado en gran medida por efectos estadísticos y de calendario.
"El crecimiento de la economía mundial y el aumento del gasto público —por ejemplo, en seguridad y defensa— están dando un ligero impulso a algunas áreas. Pero, en general, eso se nota muy poco", dijo Melnikov en la presentación de las previsiones en Berlín.
Desde 2019, la economía mundial ha crecido un 19%, la economía estadounidense un 15% y la italiana un 6%, señaló. "Sólo en Alemania nos hemos estancado desde 2019, con un 0,2%", dijo Melnikov.
EMPRESAS SE MUESTRAN LIGERAMENTE MÁS OPTIMISTAS
El índice de clima empresarial de la DIHK, basado en las respuestas de unas 26.000 empresas de todos los sectores y regiones, subió ligeramente hasta los 95,9 puntos, pero se mantuvo muy por debajo de su media a largo plazo de 110.
A pesar de las reformas anunciadas por el Gobierno federal, como el fondo de infraestructura de 500.000 millones de euros (US$ 592.050 millones) y las medidas para impulsar la inversión empresarial aprobadas en junio, las perspectivas son sólo ligeramente más optimistas que en la encuesta anterior de octubre pasado: una de cada cuatro empresas espera que la situación económica empeore, según la encuesta.
"Con el freno de mano puesto, no saldremos del bache", dijo Melnikov, instando a acelerar las reformas para reducir la burocracia y los costes laborales y energéticos.
Según la encuesta, las empresas citaron la débil demanda interna (59%), el aumento de los costes laborales (59%), las políticas económicas inciertas (58%) y los altos precios de la energía y las materias primas (48%) como riesgos clave.
Los planes de inversión se mantuvieron moderados. Sólo el 23% de las empresas tiene intención de aumentar la inversión, mientras que el 31% prevé recortes.
"Eso no cerrará la brecha existente: la inversión privada está un 11% por debajo del nivel anterior a (la pandemia del) coronavirus», dijo Melnikov.
Las empresas también se mantienen cautelosas en cuanto a la contratación: una cuarta parte de ellas espera que la plantilla se reduzca, mientras que apenas el 12% tiene previsto aumentar el personal.
Sin embargo, las expectativas de exportación ofrecen cierta esperanza: a pesar de la turbulencia en la política comercial, el 22% de las empresas espera que las exportaciones aumenten en los próximos 12 meses, tres puntos porcentuales más que en la encuesta de octubre.
(1 dólar = 0,8445 euros) (Información de María Martínez; edición de Thomas Seythal y Susan Fenton; editado en español por Benjamín Mejías Valencia)



