La extrema derecha europea se une en torno al asesinato de un activista francés

Por Layli Foroudi, Paul Carsten y Juliette Jabkhiro
PARÍS/BERLÍN, 3 mar (Reuters) - El asesinato de un joven activista en Francia —calificado por algunos como el "momento Charlie Kirk" del país— ha galvanizado a la extrema derecha europea, provocando manifestaciones coordinadas en todo el continente que ponen de relieve cómo los grupos locales están creando redes transfronterizas.
Quentin Deranque, un activista de extrema derecha de 23 años, murió tras ser golpeado durante una pelea con activistas de extrema izquierda en Lyon el 14 de febrero, lo que ha suscitado comparaciones con el asesinato a tiros del activista conservador estadounidense Kirk el año pasado.
En los días siguientes, grupos de extrema derecha cruzaron las fronteras para manifestarse en Lyon y celebraron actos conmemorativos en al menos dos decenas de ciudades europeas, entre ellas Roma, Dresde y Zagreb.
"Su muerte debe despertar un movimiento a escala europea", dijo Martin Sellner, una figura austriaca de la extrema derecha que organizó una vigilia en Viena, en un vídeo publicado en la red social X.
Alrededor de 3.000 personas asistieron a la marcha de Lyon una semana después del asesinato, y los participantes levantaron los brazos en saludo nazi y gritaron insultos racistas y homófobos.
Entre los grupos presentes se encontraba el movimiento identitario alemán, clasificado por los servicios de inteligencia de ese país como una organización extremista con algunos vínculos con el partido Alternativa para Alemania (AfD). Según sus canales de Telegram, también estuvieron presentes CasaPound y Lealta Azione, grupos italianos con raíces en la ideología neofascista.
Una fuente del Gobierno francés confirmó la presencia de grupos de extrema derecha italianos, suizos y alemanes, sin especificar cuáles.
Pocos gobiernos europeos proporcionan datos sobre la afiliación a grupos de extrema derecha. Alemania, que vigila de cerca a estos grupos debido a su pasado nazi, estimó que en 2024 había 50.520 extremistas de derecha, un 50% más que en 2020.
ENTRANDO EN LA POLÍTICA CONVENCIONAL
Un informe parlamentario francés de 2023 afirmaba que la colaboración internacional consistía principalmente en el un intercambio ideológico y no se traducía en "vínculos operativos" entre los grupos.
Sin embargo, eso ha cambiado ahora, según Eric Poulliat, autor del informe y antiguo miembro del Parlamento. "Es una evolución".
El cambio también se reconoce fuera de Francia.
"La extrema derecha tiene bastante éxito a la hora de establecer vínculos internacionales", dice Lorenz Blumenthaler, analista de la Fundación Amadeu Antonio, con sede en Berlín, quien añade que el asesinato de Deranque permitió a los grupos "movilizarse aún más" en redes sociales.
A pesar de que los gobiernos advierten de la amenaza que supone la extrema derecha, el movimiento ya no es rechazado en la política convencional. Políticas como la "remigración" —la expulsión de los inmigrantes no blancos y sus descendientes— han pasado de ser un tema marginal a formar parte de la retórica de partidos como la AfD alemana y el Gobierno de Trump.
El partido británico de derecha Reform UK ha dicho que llevaría a cabo deportaciones masivas y aboliría el principal sistema para que los inmigrantes obtengan la ciudadanía. El partido Reagrupamiento Nacional (RN) francés aboga por políticas de "preferencia nacional" y quiere retirar la residencia a los inmigrantes desempleados y restringir la reunificación familiar.
(Información de Layli Foroudi y Juliette Jabkhiro en París, Paul Carsten en Berlín; reportaje adicional de Yannis Souliotis en Atenas, Angelo Amante en Roma, William James en Londres; edición de Ros Russell; edición en español de Paula Villalba)



