La Iglesia anglicana archiva una denuncia contra su futura líder
La Iglesia anglicana archivó una denuncia presentada contra su futura líder espiritual, Sarah Mullally, por cómo gestionó una acusación de agresión...

La Iglesia anglicana archivó una denuncia presentada contra su futura líder espiritual, Sarah Mullally, por cómo gestionó una acusación de agresión, informó el jueves la institución.
El arzobispo de York, Stephen Cottrell, que ejerce de forma interina la jefatura de la Iglesia de Inglaterra, "comunicó su decisión de no tomar ninguna medida adicional respecto a una denuncia presentada en 2020 contra la obispa Sarah Mullally", indicó un portavoz del prelado.
El denunciante dispone de dos semanas para apelar esta decisión.
En diciembre, tras informaciones publicadas en la prensa, la Iglesia de Inglaterra confirmó que Sarah Mullally era objeto de una denuncia presentada en 2020 por una persona identificada como "N".
El denunciante había acusado de agresión a un sacerdote de la diócesis de Londres unos diez años antes.
Cuando "N" presentó su denuncia ante la Iglesia de Inglaterra, Sarah Mullally, entonces obispa de Londres, envió un correo electrónico al sacerdote encausado, sobre las acusaciones, infringiendo el código de conducta del clero.
"N" presentó una denuncia en 2020, nuevamente ante la Iglesia de Inglaterra, esta vez contra Sarah Mullally, por su gestión del caso.
Sarah Mullally, la primera mujer nombrada al frente de la Iglesia de Inglaterra, asumirá el próximo 28 de enero sus funciones como líder de la Iglesia anglicana, durante una ceremonia en la catedral de San Pablo, en Londres.
La mujer, de 63 años, será posteriormente entronizada oficialmente en la catedral de Canterbury el 25 de marzo.
Sarah Mullally, en la actualidad obispa de Londres, sucederá a Justin Welby, que dimitió en enero de 2025 tras un informe que lo acusaba de haber encubierto durante años un amplio caso de agresiones físicas y sexuales.



