La inestabilidad de los mercados amenaza el "buen lugar" del BCE, pero se prevén tipos sin cambios
Por Balazs Koranyi y Francesco Canepa
FRÁNCFORT, 5 feb (Reuters) -
Es casi seguro que el Banco Central Europeo mantendrá los tipos de interés sin cambios el jueves y señalará que no hay cambios inminentes en la política monetaria, incluso si la reciente subida del euro frente al dólar alimenta las preocupaciones de que la inflación pueda quedarse por debajo de su objetivo.
El banco central de la zona euro ha mantenido los tipos sin cambios desde que en junio puso fin a una serie de recortes que se prolongó un año, y las perspectivas favorables tanto para el crecimiento como para los precios han liberado casi por completo a los responsables de política monetaria de la presión de tener que proporcionar más apoyo.
Con una inflación cercana al objetivo del 2%, un crecimiento estable en el potencial del bloque monetario y unos tipos de interés en un entorno neutral, algunos han calificado el periodo actual como el nirvana de los banqueros centrales o el momento "ricitos de oro" del BCE.
Una economía "ricitos de oro" es aquella que experimenta simultáneamente un fuerte crecimiento y una inflación muy baja, lo que representa un escenario ideal tanto para los bancos centrales como para los responsables de la política económica, ya que permite impulsar el desarrollo sin preocuparse por presiones inflacionarias.
UN ENTORNO CAÓTICO AMENAZA EL "BUEN LUGAR"
Por eso, es probable que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, repita su mantra de que la política monetaria se encuentra en un "buen ", sin que haya debate sobre la posibilidad de cambiar los costes de los préstamos a corto plazo.
No obstante, la caída del dólar estadounidense la semana pasada, la volatilidad de los mercados de materias primas, la guerra verbal del Gobierno de Trump por Groenlandia y su presión sobre la Reserva Federal para que recorte los tipos son recordatorios de que la situación podría cambiar rápidamente.
"Desde el punto de vista de la política del BCE, hay buenas razones para evitar dar demasiada importancia a toda esta historia", dijo Davide Oneglia, de TS Lombard.
"Los datos sólidos sobre la actividad, los salarios y los préstamos bancarios tienen prioridad, y las últimas publicaciones respaldan una visión cada vez más optimista de la recuperación de la zona del euro y la inflación subyacente a medio plazo", argumentó.
La reunión del jueves es la primera desde que Bulgaria se uniera al bloque el 1 de enero, con lo que el número de países que comparten la moneda euro asciende a 21.
LA CAÍDA DEL DÓLAR AÚN NO ES UN PROBLEMA
Un euro fuerte frente al dólar reduce los costes de las importaciones, especialmente de energía, y frena la inflación en un momento en el que ya está por debajo del objetivo del BCE.
La inflación, principal objetivo del BCE, cayó al 1,7% en toda la zona euro el mes pasado debido al descenso de los costes energéticos, y podría bajar aún más antes de la recuperación prevista para el próximo año, lo que recuerda la lucha del BCE por reactivar el crecimiento de los precios durante la década anterior a la pandemia de COVID.
Sin embargo, la evolución del dólar no es un factor decisivo por ahora. "La subida del dólar tras la nominación de Kevin Warsh para la Reserva Federal de Estados Unidos debería aliviar las preocupaciones en torno a la fortaleza del euro y a una desviación más persistente del objetivo de inflación", afirmó Anja Sabine Heimann, de HSBC.
Sobre una base ponderada por el comercio, el euro se ha debilitado ligeramente, lo que refuerza las expectativas del mercado y de los economistas de que no habrá cambios en los tipos de interés en 2026, seguidos de un cierto endurecimiento de la política monetaria a finales de 2027. En todo caso, las expectativas de inflación a largo plazo han ido aumentando, en lugar de disminuyendo, debido a los sólidos datos de actividad y al aumento de los precios de la energía.
EUROPA TIENE UN PROBLEMA DE COMPETITIVIDAD
Por ahora, es probable que Lagarde repita que el BCE no tiene un objetivo de tipo de cambio y que la fortaleza del euro es solo uno de los factores que influyen en la inflación.
También es probable que apunte a las cifras de crecimiento económico saludable, el desempleo históricamente bajo y los sólidos datos de crecimiento salarial para respaldar un tono optimista.
La zona euro ha demostrado ser sorprendentemente resistente a las disputas comerciales al tiempo que el consumo interno parece estar compensando la caída provocada por la debilidad de las exportaciones y la escasa producción industrial.
Dado el nivel excepcionalmente alto de ahorro interno y la fortaleza del mercado laboral, los economistas esperan que el consumo mantenga el crecimiento del bloque, en el que el gasto fiscal previsto por el Gobierno alemán en defensa e infraestructuras se ve como un impulso adicional a la expansión.
"La trayectoria de la política monetaria en 2026 dependerá de quién gane la contienda entre las condiciones externas y las internas", dijo Deutsche Bank en un análisis. "Nuestra hipótesis de referencia parte de la base de que predominará la resistencia interna, lo que conducirá a subidas (de los tipos de interés) en 2027".
Aun así, los riesgos podrían seguir la dirección contraria y, si la inflación se mantiene por debajo del objetivo durante el tiempo suficiente como para arrastrar las expectativas por debajo del 2%, los responsables de política monetaria podrían no tener más remedio que proporcionar más apoyo. (Redacción de Balazs Koranyi; edición de Catherine Evans; edición en español de Jorge Ollero Castela)



