La inflación británica cae al nivel más bajo en casi un año y refuerza la opción del recorte de tipos

Por Suban Abdulla y William Schomberg
LONDRES, 18 feb (Reuters) -
La inflación británica cayó a su nivel más bajo desde marzo del año pasado, según datos oficiales que reforzaron los argumentos a favor de una próxima bajada de los tipos de interés por parte del Banco de Inglaterra, a pesar de que la medida de las presiones subyacentes sobre los precios se mantuvo fuerte.
Los precios al consumo subieron un 3,0% en términos anuales en enero, lo que supone una desaceleración con respecto al aumento del 3,4% registrado en diciembre, según la Oficina Nacional de Estadística, ya que los precios del transporte, los alimentos y las bebidas no alcohólicas subieron con menor rapidez.
La mayoría de los economistas encuestados por Reuters esperaban que la inflación general cayera al 3,0% en enero. El Banco de Inglaterra pronosticó a principios de este mes que se moderaría hasta el 2,9% antes de registrar una caída más pronunciada en abril, hasta situarse casi en el objetivo del 2% del banco central.
La inflación de los alimentos, que el banco central considera clave para configurar las expectativas del público sobre los precios en general, fue la más débil desde abril del año pasado. Las tarifas aéreas cayeron bruscamente intermensual, tras el aumento registrado en diciembre.
La inflación subyacente, excluidos los precios de la energía, los alimentos y el tabaco, subió un 3,1% en enero, su tasa más baja desde septiembre de 2021.
La libra esterlina apenas varió frente al dólar estadounidense tras los datos de la ONS. Los futuros sobre tipos de interés sitúan en casi un 80% la probabilidad de que el Banco de Inglaterra recorte los tipos en marzo, seguido de otra bajada a finales de 2026.
LAS PRESIONES SUBYACENTES SOBRE LOS PRECIOS
Los datos del miércoles siguen mostrando algunas señales de alerta para el Banco de Inglaterra.
La inflación de los servicios, muy seguida como indicador de las presiones sobre los precios internos, solo se ralentizó ligeramente, pasando del 4,5% en diciembre al 4,4%, por encima de las expectativas de la encuesta de Reuters, que apuntaba a una caída hasta el 4,3%.
"Dado que casi todas las medidas de precios de la encuesta sugieren que la desinflación se ha ralentizado, el Comité de Política Monetaria tendrá que seguir siendo cauteloso este año, incluso aunque la inflación general baje", afirmó Thomas Pugh, economista jefe de la empresa de contabilidad RSM UK.
"De hecho, la inflación de los servicios está demostrando ser mucho más persistente que la inflación general".
La inflación británica ha sido más alta que en Estados Unidos y en la zona euro, donde se situó en el 2,4% y el 1,7% respectivamente en enero.
(Información de Suban Abdulla; edición de William Schomberg y Toby Chopra; edición en español de María Bayarri Cárdenas)



