La inflación de la eurozona podría dispararse si la guerra de Irán se alarga, advierte el BCE

3 mar (Reuters) -
Una guerra prolongada en Oriente Medio podría provocar un aumento sustancial de la inflación en la zona euro y reducir el crecimiento económico, según dijo el economista jefe del Banco Central Europeo, Philip Lane, al Financial Times en una entrevista publicada el martes.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán se intensificó el lunes, sin que se vislumbre un final, mientras Israel atacaba Líbano e Irán mantenía sus ataques contra los Estados del golfo Pérsico, lo que provocaba un aumento de más del 10% en los precios del petróleo. "En términosde dirección, un aumento de los precios de la energía ejerce una presión al alza sobre la inflación, especialmente a corto plazo, y un conflicto de este tipo sería negativo para la actividad económica", dijo Lane.
"La magnitud del impacto y las implicaciones para la inflación a medio plazo dependen de la amplitud y la duración del conflicto", dijo, y añadió que el BCE supervisaría la situación.
Los análisis de sensibilidad realizados anteriormente por el BCE mostraron que una guerra de este tipo provocaría un "aumento sustancial" de la inflación impulsada por la energía y una "fuerte caída" de la producción si se produjera una disminución persistente del suministro energético de la región, afirmó Lane.
Por otra parte, otro análisis realizado por el BCE en diciembre señala que un aumento permanente del precio del petróleo de esta magnitud podría elevar la inflación en 0,5 puntos porcentuales y reducir el crecimiento en 0,1 puntos porcentuales.
La inflación de la zona euro se sitúa actualmente en el 1,7%, por debajo del objetivo del 2% del banco, lo que podría significar que es poco probable que un pequeño aumento del crecimiento de los precios desencadene medidas , sobre todo porque estas decisiones actúan con mucho retraso y se considera impotente frente a las fluctuaciones de precios a corto plazo. El BCE también tiende a ignorar la volatilidad de los precios inducida por la energía, siempre que las fluctuaciones no afecten a las expectativas a largo plazo y no se filtren en la inflación subyacente a través de efectosde segunda ronda.
Por ahora, las expectativas de inflación a largo plazo basadas en el mercado apenas han variado y los mercados siguen sin esperar cambios en el tipo de depósito del 2% del BCE durante todo el año. (Información de Gursimran Kaur en Bangalore y Balazs Koranyi en Fráncfort; edición de Tom Hogue y Raju Gopalakrishnan; edición en español de Jorge Ollero Castela)



