La Justicia de EEUU avanza en revisión de los archivos Epstein
Progresos "sustanciales" en el análisis de millones de documentos

La información surge de una carta presentada ante dos jueces federales, en la que las autoridades judiciales indicaron que más de 500 fiscales y empleados de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York y de la división criminal del Departamento de Justicia trabajan en la revisión y edición de millones de páginas vinculadas a las investigaciones sobre Epstein y su socia, Ghislaine Maxwell, condenada por delitos relacionados con tráfico sexual de menores.
Según el escrito, el proceso reveló una "duplicación sustancial" de documentos entre distintos archivos, por lo que el número final de piezas a divulgar "permanece en evaluación".
Las autoridades señalaron además que, debido a la magnitud del material, las tareas requieren operación técnica permanente y asistencia continua para evitar fallas en las plataformas de publicación.
La carta fue firmada por Jay Clayton, fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, quien explicó que los equipos judiciales trabajan en coordinación con las víctimas y sus abogados para eliminar información que permita su identificación, incluso en casos en los que esos datos hayan sido previamente públicos.
"El Departamento confirmó que, si una víctima solicita la supresión de información personal identificable en cualquier documento de la Biblioteca Epstein del Departamento de Justicia, esa información será eliminada, aun cuando el documento haya estado disponible anteriormente en registros judiciales públicos", señaló el texto.
El avance de la revisión se produce tras la aprobación, en noviembre pasado, de la Epstein Files Transparency Act, una ley impulsada por el Congreso que fijó como fecha límite el 19 de diciembre para la divulgación de todos los archivos pendientes del caso, en medio de fuertes presiones políticas y sociales para conocer posibles responsabilidades de terceros.
Epstein murió en 2019 en una cárcel de Nueva York, en un caso oficialmente calificado como suicidio, mientras aguardaba juicio por cargos federales de tráfico sexual de menores. Su muerte alimentó teorías conspirativas y reclamos de transparencia sobre el alcance de su red de contactos y presuntos cómplices.
Hasta el momento, los documentos difundidos incluyen fotografías, registros judiciales y denuncias antiguas ante el FBI, así como detalles inéditos sobre los planes para arrestarlo en 2019. Sin embargo, no surgieron pruebas concluyentes de delitos cometidos por figuras públicas o poderosas, algo que muchos de los impulsores de la desclasificación esperaban encontrar.
Las autoridades reiteraron que el proceso continuará, aunque dejaron en claro que la protección de las víctimas y la revisión exhaustiva del material seguirán primando sobre los plazos políticos para nuevas divulgaciones. (ANSA).



