La OSCE promete reformas para atender exigencias de Rusia y EEUU
La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), el organismo de seguridad regional más grande del mundo, prometió este jueves emprender reformas y continuar siendo "relevante", presionada por miembros...

La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), el organismo de seguridad regional más grande del mundo, prometió este jueves emprender reformas y continuar siendo "relevante", presionada por miembros como Rusia, Bielorrusia y Estados Unidos.
Fundada en 1975 para rebajar tensiones entre el este y el oeste durante la Guerra Fría, la OSCE tiene 57 Estados miembros de Europa, Asia central y Norteamérica.
Interviene como observadora en procesos electorales y ha enviado misiones de observación a zonas de conflicto.
La OSCE condenó la guerra que está librando Rusia en Ucrania pero su actividad se vio prácticamente paralizada porque depende del consenso entre sus países miembros, entre los que se cuentan los integrantes de la UE y Ucrania.
La administración del presidente estadounidense Donald Trump, crítica con la forma en que gestiona su misión, también instó a la OSCE a reducir su presupuesto.
El ministro suizo de Relaciones Exteriores, Ignazio Cassis, cuyo país ostenta la presidencia rotatoria de la organización este año, prometió reformas para "garantizar que la OSCE siga siendo relevante".
Al ser preguntado sobre qué tipo de cambios se prevén hacer, dijo que "la respuesta a esa pregunta fue un comunicado de esta mañana de Bielorrusia y Rusia".
"Ellos esperan que esta organización pueda hablar sobre cuestiones incómodas como las causas de los conflictos... y nosotros estudiaremos si eso se podrá hacer. Creo que debe ser posible en esta organización", dijo a la prensa tras una reunión del consejo de la organización, en Viena.
Estados Unidos instó a la OSCE en diciembre a recortar su presupuesto anual en al menos 15 millones de euros (unos 17 millones de dólares) para finales de 2026, y le pidió que "deje de marginar a los verdaderos actores cuya presencia es esencial para la paz".
Washington también exigió que la OSCE, cuyo último presupuesto anual fue de unos 140 millones de euros, se centre en "misiones que apoyen la estabilidad y la paz" y no en la "transformación de la vida política interna".



