La venta de habitaciones, síntoma de la gravedad de la crisis inmobiliaria europea

Por Corina Pons y Iain Withers
MADRID/LONDRES, 27 feb (Reuters) -
Una empresa emergente española vende habitaciones en pisos compartidos con desconocidos, una promotora británica ofrece hipotecas a amigos que quieran comprar juntos, mientras que tener participaciones en propiedades de alquiler está ayudando a algunos inquilinos a cubrir sus gastos de vivienda.
Estos acuerdos poco convencionales ponen de relieve hasta dónde están dispuestos a llegar algunos jóvenes europeos para hacer frente a una crisis de vivienda que les está afectando especialmente.
Según un estudio de la Comisión Europea, en la última década los precios de la vivienda en la Unión Europea crecieron un 10% más que los ingresos, y todos los indicadores muestran que los jóvenes son los que más sufren esta presión. Y aunque los planes anunciados por el Ejecutivo de la UE en diciembre para hacer más asequible la vivienda aún no han tomado forma, algunas empresas ofrecen formas novedosas de hacerse un hueco en un mercado inmobiliario cada vez más difícil.
En España, donde la escasez de viviendas en Madrid, Barcelona y otras grandes ciudades se ha visto agravada por el auge de los alquileres vacacionales de corta duración, Habitacion.com ofrece habitaciones individuales por hasta 80.000 euros (US$95.200), aproximadamente un tercio de lo que costaría un piso de un dormitorio en ubicaciones similares.
Según la empresa, el año pasado vendió 200 habitaciones y tiene una lista de espera de 32.000. Ofrece propiedades en siete ciudades que figuran en su sitio web.
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El fundador y director general, Oriol Valls, afirma que su empresa ofrece una solución a la presión financiera —los datos oficiales muestran que los salarios medios mensuales en España han aumentado un 26% en la última década y los precios de la vivienda un 81%— y a los cambios en las circunstancias vitales.
"La gente ya no se casa, o si se casa, pues se casa, pero no tiene hijos (...) o lo hace bastante más adelante", afirma. "Necesitan espacios en los que vivir mucho más reducidos (...) y también mucho más asequibles".
Los clientes deben rellenar cuestionarios de compatibilidad, que incluyen preguntas sobre si tienen pareja o si lavan los platos después de las comidas, para que se los empareje con copropietarios o inquilinos. También deben utilizar préstamos personales en lugar de hipotecas y tienen que pasar por la empresa si quieren revender.
Álvarez, un posible comprador que su nombre, dijo que Habitacion.com le ofreció ayudarle a conseguir un préstamo personal a 10 años de un banco al 6% de interés, el doble de la media habitual de las hipotecas, pero al final no pudo encontrar ninguna habitación en Madrid, donde vive. También dijo que el plan, aunque en general es una buena opción para los jóvenes que no tienen suficientes ahorros, perdía todo su atractivo si no le permitía vivir con su pareja.
Mientras tanto, en Londres, la promotora Fairview tiene un plan llamado "Buddy Up", que ofrece poner en contacto a amigos con un agente inmobiliario y un abogado y cubre hasta 2.000 libras (US$2.726) de los gastos legales si deciden comprar una propiedad juntos en la capital o sus alrededores.
Los bancos de Reino Unido, Francia, Alemania e Italia también están reactivando las hipotecas con depósito bajo o nulo que desaparecieron tras la crisis financiera de 2008. Tienen un coste más elevado y suelen exigir a los solicitantes que presenten ingresos elevados y estables, pero, aunque siguen siendo poco frecuentes, ofrecen una opción para aquellos que no pueden ahorrar para el pago inicial pero están desesperados por tener una vivienda propia.
Natalie y Martin Walker, de West Yorkshire, en el norte de Inglaterra, afirman que una orden de desahucio que recibieron cuando su bebé tenía un mes los llevó a contratar una hipoteca sin entrada el año pasado para comprar una casa después de cuatro años de alquiler.
"La sensación de estabilidad que te da es lo que más me gusta", afirma Natalie.
En España, Carlos Sempere, un ingeniero industrial de 36 años que alquila un piso en el centro de Madrid, donde las propiedades se venden por alrededor de un millón de euros, muy por encima de sus posibilidades, compró una propiedad de alquiler en el sur de España a través de la empresa de inversiones PropHero.
"Son dos opciones (...): vivir en parte con la renta que pagan en el alquiler, o vender y crecer el patrimonio", afirma.
Para aquellos que no pueden permitirse una propiedad completa, PropHero también ofrece participaciones en edificios de apartamentos de alquiler en España e Irlanda por tan solo 20.000 euros.
Al final, la situación crítica del mercado hace que quienes buscan comprar su primera vivienda estén dispuestos a tolerar los obstáculos legales y los altos costes de estas nuevas fórmulas, señala Patricio Palomar, consultor inmobiliario y responsable de inversiones alternativas en AIRE Partners.
"Todas estas soluciones de vivienda lo que están radiografiando es el empobrecimiento de la población."
(Información de Corina Pons en Madrid e Iain Withers en Londres; edición de Charlie Devereux y Tomasz Janowski)



