Las bolsas de Asia se desploman ante la amenaza de una crisis inflacionaria

Por Wayne Cole
SÍDNEY, 9 mar (Reuters) -
Los mercados bursátiles caían en picado el lunes en Asia, en un momento en que la sacudida inflacionaria provocada por el aumento de los precios del petróleo amenazaba con elevar el coste de la vida y los tipos de interés en todo el mundo, mientras los inversores desesperados por obtener liquidez huían hacia el dólar estadounidense. El crudo Brent se disparaba un 27% hasta alcanzar los 117,58 US$ por barril, la mayor subida diaria desde al menos 1988, que se sumaba al aumento del 28% de la semana pasada. El crudo estadounidense se revalorizaba un 28% hasta alcanzar los 116,51 US$, lo que promete impulsar rápidamente los precios de la gasolina.
Irán nombró a Mojtaba Jamenei para suceder a su padre, Alí Jamenei, como líder supremo, lo que indica que los partidarios de línea dura siguen al mando en Teherán una semana después del inicio del conflicto con EEUU e Israel.
Es poco probable que esto sea bien recibido por el presidente estadounidense Donald Trump, quien había declarado que el hijo era "Inaceptable".
Sin señales de que las hostilidades en Oriente Medio vayan a terminar y con los petroleros aún sin atreverse a cruzar el estrecho de Ormuz, los inversores se preparaban para un largo periodo de altos costes energéticos.
"Ante la peor crisis de suministro de petróleo desde la década de 1970, todas las miradas estarán puestas en la respuesta de Washington", dijo Helima Croft, directora de estrategia global de materias primas de RBC Capital Markets. "Sin una definición clara de lo que significa ganar, es difícil pronosticar si este conflicto durará varias semanas o varios meses".
"Hasta la fecha, ni las recetas políticas de la Casa Blanca ni los titulares televisivos optimistas han aliviado la aguda ansiedad del mercado por el parón del transporte marítimo y los cierres en cadena en toda la región".
La noticia era preocupante para Japón, uno de los principales importadores de petróleo y gas, y provocó una caída del 7% en el índice Nikkei, que ya bajó un 5,5% la semana pasada.
El mercado surcoreano, que había alcanzado cotas muy altas, perdía un 8,2%, tras caer ya más del 10% la semana pasada.
China es otro gran importador de crudo, aunque también cuenta con una enorme reserva; su índice de grandes valores descendía un 1,7%.
China anunció el lunes que la inflación ya había repuntado en febrero, antes de la actual subida del petróleo, con un aumento de los precios al consumo del 1,3% interanual. Esto no es necesariamente un hecho negativo, dado que el país lleva mucho tiempo luchando contra la desinflación.
LOS BANCOS CENTRALES SE ENFRENTAN AL DILEMA DE LA INFLACIÓN
La ola de ventas en los mercados se extendió por Wall Street, donde los futuros del S&P 500 cedían un 2%, mientras que los futuros del Nasdaq se desplomaban un 2,3%. En Europa, los futuros del EUROSTOXX 50 y los futuros del DAX retrocedían un 3,2%, mientras que los futuros del FTSE bajaban un 1,4%.
En los mercados de bonos, el riesgo de aumento de la inflación superaba las consideraciones de refugio seguro y empujaba al alza los rendimientos a nivel mundial. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años avanzaban 6 puntos básicos hasta el 4,204%, desde el mínimo del 3,926% registrado hace solo una semana.
Los futuros sobre tipos de interés caían, ya que los inversores temen que el riesgo de una mayor inflación dificultara la flexibilización de la política monetaria por parte de la Reserva Federal (Fed), a pesar de que las decepcionantes cifras de empleo parecían abogar por un estímulo.
Se prevé que los datos sobre los precios al consumo en EEUU, que se publicarán el miércoles, muestren que la tasa anual se mantuvo en el 2,4% en febrero.
La medida de inflación subyacente preferida por la Fed se publicará el viernes y se prevé que se mantenga en el 3%, muy por encima del objetivo del 2% del banco central, y los analistas ven el riesgo de que la cifra sea aún mayor.
El peligro de una inflación impulsada por la energía ha llevado a los mercados a apostar por que la próxima medida del Banco Central Europeo (BCE) en materia de tipos de interés podría ser al alza, posiblemente ya en junio.
En cuanto al Banco de Inglaterra, los mercados han cambiado su visión y ahora solo dan un 40% de posibilidades de que se produzca una nueva bajada, frente a las dos o más bajadas que se esperaban antes del conflicto en Oriente Medio.
Los inversores nerviosos buscaban la liquidez del dólar y rechazaban las divisas de los países importadores netos de energía, como Japón y gran parte de Europa.
"Asia es la más afectada por la fuerte subida de los precios del petróleo y hay pocos lugares donde refugiarse", dijo Vishnu Varathan, director de investigación macroeconómica para Asia, excepto Japón, en Mizuho.
"El dólar tiene que ser el que mejor se comporte, dada la exposición de Japón y Corea en este sentido y el dolor que se puede esperar con el Brent a 107 US$".
El dólar subía un 0,6% hasta los 158,72 yenes, mientras que el euro caía un 0,8% hasta los 1,1525 US$. El dólar australiano, que a menudo se vende como cobertura durante los periodos de volatilidad del mercado, perdía un 0,9% hasta los 0,6964 US$.
El oro descendía un 1,8% hasta los 5.075 US$ la onza, y operadores consultados especularon con que algunos inversores se vieron obligados a recoger los beneficios obtenidos durante la larga subida del metal para cubrir pérdidas en otros activos.
(Información de Wayne Cole; edición de Edmund Klamann y Thomas Derpinghaus; edición en español de María Bayarri Cárdenas)



