Lindsey Vonn, un descenso para poner de rodillas a los dioses del Olimpo
Todas las miradas se dirigirán el domingo a Cortina d'Ampezzo, donde Lindsey Vonn puede escribir una de las páginas más bellas del esquí y de la historia olímpica: la estrella estadounidense, lesionada de gravedad hace una semana, buscará una épica

Todas las miradas se dirigirán el domingo a Cortina d'Ampezzo, donde Lindsey Vonn puede escribir una de las páginas más bellas del esquí y de la historia olímpica: la estrella estadounidense, lesionada de gravedad hace una semana, buscará una épica medalla en el descenso de los Juegos de Milán-Cortina.
Vonn ya era la protagonista de esta edición, a sus 41 años y después de una primera retirada en 2019, de la que regresó el año pasado ya con una prótesis de titanio para calmar los dolores de su rodilla derecha.
La historia de superación era de por sí atractiva, pero ahora lo es mucho más por la violenta caída sufrida el viernes de la pasada semana en Crans Montana (Suiza), donde se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda y se dañó el menisco.
Pero si muchos dudaban de su presencia en los Juegos Olímpicos, ella ha insistido desde entonces en que está decidida a tomar la salida.
- Buenos entrenamientos -
El viernes y el sábado tuvo dos entrenamientos tranquilizadores en la pista Olimpia de Cortina, y todo parece listo para verla el domingo en acción.
"Ella sabe que va a tener que ir fuerte mañana, el resto de chicas lo harán. Es el descenso olímpico, no te vas a ir de aquí con una medalla si no vas a tope. Pero creo que está preparada para eso", aseguró este sábado el exesquiador noruego Aksel Lund Svindal, que es su entrenador.
"Era importante para ella estar en los esquís hoy ya que las condiciones eran diferentes" a las del viernes, explicó Svindal, que estima que el domingo se parecerá más a la meteorología de este sábado.
En el entrenamiento del sábado, Vonn fue tercera en los cronos de la misma, a 37 centésimas de su compatriota Breezy Johnson y a 16 centésimas de la alemana Kira Weidle-Wikelmann.
Los tiempos son a tomar con precaución, eso sí, al tratarse de un entrenamiento y no de una competición.
- Tres medallas olímpicas -
Vonn, campeona olímpica de descenso en Vancouver 2010 además de bronce en supergigante en 2010 y en descenso en 2018, tiene además previsto competir la próxima semana en la combinada por equipos (martes) y el supergigante (jueves).
Las lesiones ya frenaron a la esquiadora de Minnesota en una ocasión, obligándola a renunciar a los Juegos de Sochi 2014 (rotura del ligamento anterior de la rodilla derecha). En los Juegos de Turín 2006 sufrió una caída importante en el entrenamiento previo al descenso, que también le frenó.
Pero en esta ocasión, toda su semana ha estado orientada a participar y luchar por el podio.
"Nada me hace más feliz. Nadie hubiera creído verme aquí... ¡pero lo he logrado! Estoy aquí y sonriendo. Solo yo sé lo feliz que estoy. No voy a desperdiciar esta oportunidad", prometió el viernes en un mensaje en Instagram.
Estará también el domingo en el descenso la italiana Federica Brignone, lesionada de gravedad en la pierna izquierda el pasado abril y que regresó a la competición hace apenas dos semanas, según confirmó este sábado la Federación Italiana de Deportes de Invierno (FISI).



