Los arroceros griegos temen que el acuerdo con Mercosur los saque del mercado

Por Alexandros Avramidis
CHALASTRA, Grecia, 16 ene (Reuters) - Los productores de arroz del norte de Grecia se habían preparado para una dura temporada en 2026, a medida que se intensificaba la competencia de los exportadores de fuera de la UE, pero muchos de ellos ahora temen que un controvertido acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y las mayores economías sudamericanas del Mercosur pueda dejarles fuera del negocio.
Grecia, tercer productor europeo de arroz con cáscara por detrás de Italia y España, exporta la mayor parte de su producción anual de 240.000 toneladas, principalmente a Europa y Turquía. Pero sus arroceros se han resentido del aumento de los costos de producción y de las sequías de los últimos años, y se han unido a las protestas nacionales de otros agricultores que llevan semanas bloqueando las carreteras griegas por el retraso de las ayudas de la UE.
"No podemos vender porque están trayendo mucho arroz de los países asiáticos y ya tenemos problemas", dijo Menelaos Koukourdis, que cultiva arroz en 450 acres (182 hectáreas) de tierra en una fértil llanura fluvial a las afueras de la ciudad septentrional de Tesalónica, la principal región arrocera de Grecia.
Koukourdis vende ahora a 25 centavos el kilo, la mitad que hace un año. "Ahora que también traerán arroz de Mercosur, de Sudamérica, tendremos que abandonarlo todo", dijo.
En virtud del pacto comercial UE-Mercosur -aprobado por Grecia y otros Estados de la UE la semana pasada y cuya firma está prevista para el sábado- Europa importará 60.000 toneladas de arroz libre de aranceles del Mercosur, integrado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, a lo largo de cinco años.
La Comisión Europea afirma que las cantidades equivalen a una fracción del consumo anual de Europa, que depende de las importaciones de arroz para aproximadamente la mitad de sus necesidades.
Grecia también defendió el acuerdo, afirmando que dará acceso a una población de 270 millones de habitantes a muchos de sus productos, entre ellos el queso "feta" y el mástique, y que incluirá salvaguardias en caso de que aumenten las importaciones.
Al sentir la presión, muchos arroceros han abandonado sus campos y maquinaria para buscar otros trabajos, dijo Christos Gatzaras, un agricultor de 52 años y jefe de los productores de arroz de la cooperativa Chalastra, cerca de Salónica.
Para Koukourdis, que ha bajado los precios a pesar de los mayores costos de producción para poder competir con el arroz importado, más barato, cambiar de cultivo no será fácil.
"No tenemos espacio para sembrar otra cosa en estos campos, en esta zona. El arroz solía ser un monocultivo", afirma. (Reporte de Alexandros Avramidis; redacción de Angeliki Koutantou; editado en español por Ricardo Figueroa)



