Los drones dominan el campo de batalla ucraniano tras cuatro años de combates
Por Volodymyr Pavlov y Dan Peleschuk
REGIÓN DE JÁRKOV, Ucrania, 24 feb (Reuters) - El comandante de pelotón de tanques ucraniano Valentyn Bohdanov recuerda una época anterior en la guerra de Rusia en la que los blindados pesados libraban batallas campales como boxeadores intercambiando golpes en el cuadrilátero. Cuatro años después del inicio del conflicto, afirma que esos enfrentamientos son prácticamente imposibles.
Los pequeños pero letales drones con "visión en primera persona" dominan ahora los cielos sobre los campos de batalla de Ucrania, lo que hace que sea extremadamente arriesgado para los vehículos blindados moverse, dijo Bohdanov, sargento mayor de la 127.ª Brigada Mecanizada Pesada Independiente de Járkov, Ucrania.
"No se adentran en campo abierto: serían acribillados por drones FPV y otros más potentes", explica este hombre de 36 años, cuyo nombre en clave militar es "Bodia".
En la actualidad, su tanque T-72, que fue capturado a los rusos, permanece oculto bajo unas redes cerca de la nevada línea del frente en la región nororiental de Járkov, reducido, en la práctica, a una pieza de artillería estática. Bohdanov, que ha servido desde principios de la invasión de Moscú en febrero de 2022, ha visto cómo las tácticas militares tradicionales se han visto trastocadas, ya que la tecnología ha obligado a ambos bandos a hacer nuevos cálculos sobre el campo de batalla.
Miles de drones de precisión, que a menudo cuestan solo unos cientos de dólares cada uno, surcan diariamente los cielos de una "zona de muerte" en expansión a lo largo de los 1.200 kilómetros del frente. A ellos se suman una gama cada vez mayor de drones más potentes, capaces de volar más lejos y transportar cargas más pesadas.
La amenaza constante del cielo hace que prácticamente cualquier movimiento, desde las rotaciones y evacuaciones de soldados hasta los ataques con tanques, sea cada vez más mortífero.
Las bajas causadas por los drones han pasado de menos del 10% del total en 2022 a hasta el 80% el año pasado, ya que gran parte de la guerra se ha transformado en una "batalla aérea de denegación mutua", según un informe del Instituto Francés de Relaciones Internacionales publicado este mes.
El informe describe este cambio como parte de "una nueva lógica de la guerra definida por la velocidad de la innovación, la rápida adaptación y la integración tecnológica sin fisuras", que incluiría otras tecnologías, como la inteligencia artificial.
"EN EL AIRE TODO EL TIEMPO"
Los equipos móviles de caza de drones, como el que Reuters visitó recientemente cerca de la ciudad oriental sitiada de Kostantínivka, son ahora habituales.
Patrullando carreteras cubiertas con redes antidrones y llenas de restos carbonizados de vehículos, los miembros están en constante alerta ante la presencia de drones, desde FPV hasta Shaheds más grandes y de largo alcance. Su misión es defender las rutas de suministro críticas para los soldados en una sección del frente donde Rusia está avanzando.
El cazador de drones "Marine", de la 93.ª Brigada Mecanizada, que se presentó con su nombre en clave, recordó haber visto una vez 54 drones atacar un solo objetivo en una hora.
"Tres volaban en círculos, otro atacaba mientras los demás se unían", dijo. "Están en el aire así todo el tiempo, no dejan escapar a nadie".
Muchos soldados que han estado directamente bajo fuego describen sentirse abrumados por la velocidad y la agilidad de los FPV. Las imágenes de sus ataques ahora saturan las redes sociales de ambos bandos.
En declaraciones realizadas en un hospital militar de la ciudad nororiental de Járkov, Andri Meskov contó que regresaba de una misión cuando él y dos compañeros fueron atacados por drones que les persiguieron mientras buscaban refugio.
"Entramos corriendo en un edificio, sin esperar realmente que nos siguieran", dijo Meskov, de 42 años, piloto de drones del 151.º Batallón Independiente de Reconocimiento y Ataque.
"La velocidad de un ser humano no se puede comparar con la de un dron FPV, así que ni siquiera tuve tiempo de coger mi rifle para dispararle". (Información adicional de un corresponsal de Reuters cerca de Kostiantynivka; redacción de Dan Peleschuk; edición de Daniel Flynn y Peter Graff; edición en español de María Bayarri Cárdenas)



