Los Juegos Paralímpicos de Invierno se abren con Rusia y con polémica
En un contexto de gran tensión y un boicot de la ceremonia de apertura de Verona por parte de siete países, los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina se abren oficialmente el viernes, marcados por la presencia...

En un contexto de gran tensión y un boicot de la ceremonia de apertura de Verona por parte de siete países, los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina se abren oficialmente el viernes, marcados por la presencia de Rusia y Bielorrusia con sus símbolos nacionales.
Desde 2014, el himno de Rusia no suena en un cónclave olímpico o paralímpico, primero debido a los escándalos de dopaje y luego por la invasión de Ucrania desde 2022.
Por ello, la presencia en estos Paralímpicos de rusos y bielorrusos con su bandera y sus símbolos, y no como integrantes de una delegación neutral, es la gran novedad de este evento, que supone un paso simbólico y significativo hacia la reintegración deportiva de estas dos naciones.
Ese regreso de Rusia y Bielorrusia fue votado en la asamblea general del Comité Paralímpico Internacional (CPI) de septiembre, a pesar de que el conflicto en Ucrania sigue en curso, y la medida ha suscitado una enorme oposición.
Ucrania ha rechazado acudir con sus deportistas a la ceremonia de Verona y le siguieron luego con un gesto similar los Comités Paralímpicos de otros seis países europeos: República Checa, Polonia, Estonia, Letonia, Lituania y Finlandia.
En el ámbito político también se han producido bajas significativas como rechazo a la presencia de los símbolos rusos, principalmente el comisario de Juventud y Deportes de la Unión Europea (UE) o diversos gobiernos como los de Francia y Reino Unido, que no enviarán representación al acto como protesta.
"El CPI respeta la decisión", declaró el jueves a la AFP el organismo paralímpico ante estos boicots simbólicos a las ceremonias.
- Tres sedes, 56 países -
Intentando pensar en el acto de apertura y no en los ausentes, Craig Spence, director de comunicación del CPI, espera que el espectáculo brinde grandes emociones el viernes en la Arena de Verona, el anfiteatro romano que ya sirvió de escenario a la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Invierno, el pasado 22 de febrero.
Stewart Copeland, batería del grupo británico The Police, y otros artistas de la escena italiana como el grupo electro Meduza o el músico Dardust -compositor de la banda sonora original de los Juegos- están en el menú previsto para esta ceremonia, a la que acudirán el presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, y la jefa del gobierno, Giorgia Meloni.
El boicot anunciado por diversos países se limita a las ceremonias y a la representación política, no a la competición como tal, donde ningún país ha renunciado a participar.
El evento se extenderá 10 días y tendrá tres zonas de competición, Milán (parahockey sobre hielo), Cortina d'Ampezzo (paraesquí alpino, parasnowboard, paracurling en silla de ruedas) y Val di Fiemme (paraesquí de fondo y parabiatlón).
En total habrá 56 países representados.
- Conflictos bélicos -
Además del conflicto Ucrania-Rusia, el otro foco candente de la actualidad geopolítica se refiere a la guerra en Oriente Medio.
Irán e Israel acuden a la cita con un deportista cada uno, en las versiones paralímpicas del esquí de fondo y el esquí alpino.
Desde el CPI aseguran estar "siguiendo con atención la situación", en palabras de su presidente, el brasileño Andrew Parsons.
"Nuestro objetivo esta apoyar a todas las partes y brindar los mejores Juegos posibles", aseguró, sin citar de forma expresa a ningún país.
Hace cuatro años, en los Juegos de Pekín 2022, ya realizó un discurso de apertura en el que llamó a la paz, entonces en un contexto de la invasión rusa a Ucrania, recién producida.
"Ante los conflictos y las cosas negativas del mundo, seguimos necesitando inclusión. Y que el deporte sirva para esa inclusión. El deporte es lo que tenemos tratar de defender durante estos Juegos", señaló.



