Medidas de US$ que erosionan tratado de libre comercio preocupan a empresas mexicanas
Las medidas "unilaterales" que impone Estados Unidos y sus "asimetrías" con México son las principales preocupaciones de los industriales mexicanos respecto al tratado de libre comercio de Norteamérica (T-MEC), presentadas este lunes en un informe

Las medidas "unilaterales" que impone Estados Unidos y sus "asimetrías" con México son las principales preocupaciones de los industriales mexicanos respecto al tratado de libre comercio de Norteamérica (T-MEC), presentadas este lunes en un informe elaborado como preparación a su próxima revisión.
El acuerdo entre México, Estados Unidos y Canadá se revisará este año por primera vez desde que entró en vigor en 2020. La revisión tiene lugar en medio de la ofensiva del presidente Donald Trump contra el libre comercio mundial y sus socios norteamericanos, a quienes ha amenazado incluso con abandonar el tratado.
"Entre las principales preocupaciones sectoriales se identificaron la persistencia de medidas unilaterales impuestas por Estados Unidos", señala el reporte, que también denuncia incentivos discriminatorios y el uso frecuente de medidas extraordinarias que "pueden erosionar la integración alcanzada" con el T-MEC.
El informe, elaborado a partir de consultas a representantes de 30 sectores industriales mexicanos, menciona además "asimetrías en la aplicación" del tratado, particularmente con medidas implementadas por Estados Unidos que "han tenido efectos directos" sobre la producción en México.
Entre estas, señala los aranceles al acero y al aluminio, un mecanismo de resolución de disputas laborales usado solo en México y medidas 'antidumping' (contra la competencia desleal) a productos como el tomate que "no tienen fundamento alguno y son contrarias al tratado".
Por ello, las empresas mexicanas exigen "Criterios claros de proporcionalidad, fundamentación técnica y reciprocidad entre las partes".
Los sectores consultados coinciden en que la revisión del T-MEC debe mejorar su ejecución sin cambiar sus capítulos vigentes.
Esto supone "Defender las reglas de origen actuales, garantizar el funcionamiento efectivo de los mecanismos de solución de controversias, preservar el libre acceso al mercado regional y fortalecer la competitividad trilateral frente a terceros países", señala el documento.
- Demandas y retos -
Las demandas surgen de consultas públicas que el gobierno realizó desde septiembre como parte de la primera evaluación sexenal del T-MEC, proceso que también hicieron Estados Unidos y Canadá.
El T-MEC es vital para la economía mexicana, que tiene a Estados Unidos como principal socio comercial y destino de más del 80% de sus exportaciones.
El jueves, Washington y México anunciaron una primera ronda bilateral para el 16 de marzo. El viernes, Canadá informó que sus representantes comerciales hablaron sobre la revisión trilateral.
Entre las demandas sectoriales destaca la de la industria automotriz, considerada durante décadas como la joya de la corona del comercio norteamericano: pide evitar que se endurezcan las "reglas de origen", es decir, el porcentaje de componentes nacionales o regionales que deben tener los vehículos fabricados en la región.
Otros sectores plantean como "Reto central" aumentar el contenido local de lo que se produce y comercia en Norteamérica.
Un grupo de industrias estratégicas —química, farmacéutica, metalmecánica y de materiales críticos y semiconductores— advierte además sobre la alta dependencia de materiales y componentes que no se producen en América del Norte.
El informe denuncia también la existencia de una competencia desleal por triangulación comercial y la falta de reglas homologadas en cuestiones técnicas, sanitarias y ambientales.
Todos los sectores coincidieron en la importancia de "Avanzar en infraestructura energética y logística" y de realizar la transición hacia energías limpias y estables.



