Medio Oriente: ataques de Irán a países del Golfo, un camino sin retorno
Teherán solo logra unir al Consejo del Golfo
El Consejo de Cooperación del Golfo, reunido el domingo, se reservó la opción de responder a los ataques "imprudentes e indiscriminados" contra su territorio e infraestructuras
Si el objetivo estratégico de Irán era empujar a los países árabes a presionar a Washington por una desescalada, o demostrar que la alianza con Estados Unidos es peligrosa, el efecto parece ser el contrario: las alianzas se reagrupan y se perfila el fin del delicado equilibrio que durante años caracterizó la relación de las monarquías del Golfo con Teherán y Washington
Una "política de hedging", o cobertura, como la define el académico Eli Podeh, que ha analizado las dinámicas que también moldearon el acercamiento con Israel en los últimos años
El príncipe heredero saudita Mohammad bin Salman y el presidente emiratí Mohammed bin Zayed Al Nahyan retomaron el diálogo tras meses de tensiones, dejando de lado diferencias sobre Yemen, Somalilandia y Sudán
El periodista libanés Nadim Koteich escribió en The New York Times que la decisión de Irán de "apuntar contra aeropuertos, hoteles y puertos del Golfo en proceso de modernización significa atacar la infraestructura de la apertura y la integración y, de manera indirecta, los cimientos de los Acuerdos de Abraham. Es el viejo Medio Oriente atacando al nuevo Medio Oriente"
La jugada de Teherán parece responder también a una lógica de represalia frente a lo que percibe como hipocresía de países pseudoaliados
La embajada saudita en Washington desmintió un reporte de The Washington Post según el cual el heredero saudita habría alentado en privado a Trump a atacar, "o de lo contrario el régimen saldría fortalecido"
No obstante, la ambigüedad persiste, visible incluso en reuniones celebradas a fines de enero en Washington entre el ministro de Defensa saudita y líderes del mundo judío estadounidense
Y pese a las promesas de no facilitar el uso del espacio aéreo, el jefe del Estado Mayor estadounidense, Dan Caine, confirmó desde el Pentágono lo que ya era evidente: "Las defensas aéreas de Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Jordania y Arabia Saudita se han sumado al combate, prueba concreta de que años de entrenamiento, confianza e integración dan resultados"
Un análisis publicado en el diario saudita Elaph trazó un paralelismo con la lección de Saddam Hussein durante la primera Guerra del Golfo: exportar la crisis involucrando a Israel no salvó entonces al régimen iraquí. "¿Se da cuenta Teherán de que sus misiles son los mismos que perfilan su propia caída o su inminente aislamiento?", se pregunta el medio
Por ahora no está claro si —y cómo— los países árabes, con Riad a la cabeza en términos de capacidad militar, se sumarán directamente al enfrentamiento. Sea cual sea el desenlace, especialmente si el régimen iraní logra mantenerse bajo un liderazgo alternativo, el tablero de alianzas regionales sale indudablemente sacudido. (ANSA)



