Medio Oriente: buques bloqueados en Ormuz, alarma por petróleo y comercio mundial
Cargueros obligados a evitar estrecho. El crudo cerca de US$100 a pesar de medidas OPEP
Un anticipo de esto ya surgió en las últimas horas: cientos de petroleros y buques de gas licuado varados a orillas del Estrecho de Ormuz, y portacontenedores comerciales de gigantes logísticos internacionales como Maesrk, obligados a desviarse del Golfo, impulsaron el precio del petróleo al alza.
En las operaciones extrabursátiles del mercado no regulado, el precio del barril se disparó un 10%, lo que sugiere fuertes turbulencias desde la apertura de los mercados bursátiles asiáticos esta noche.
El precio del Brent, la referencia internacional del crudo, se disparó desde los US$72,8 del viernes hasta los US$80.
Más allá de las tranquilizadoras declaraciones de Donald Trump, quien dijo estar "para nada preocupado" por la evolución del barril, los analistas ya pronostican un acercamiento a los US$100, umbral alcanzado por última vez con el estallido de la guerra en Ucrania.
"Prevemos que los precios abrirán cerca de los US$100 por barril y quizás superen ese nivel si presenciamos una interrupción prolongada del Estrecho de Ormuz", afirmó Ajay Parmar, director del sector energía y refinación de Icis.
Una estimación compartida también por los expertos de Barclays y de los otros grandes bancos, que también prevén un impacto en los precios del gas.
Poco valor podría tener entonces el aumento de la producción de más de 200.000 barriles por día decidido para abril por los ocho países miembros de la OPEP+.
El aumento es superior a lo esperado, pero representa una mínima parte de la producción del cartel y ya se considera poco en comparación con las dificultades que podrían surgir de una interrupción prolongada del Estrecho controlado por los Pasdaran, por el que transita una quinta parte de la producción mundial de petróleo y gas.
Además, los países que más utilizan el transporte marítimo para sus exportaciones, a partir de Arabia Saudita, serían precisamente los que aumentarían significativamente la cuota de extracción.
Los oleoductos alternativos, de los que también dispone Riad, no son capaces de transportar las mismas cantidades de petróleo.
Los efectos de la guerra corren el riesgo de sentirse seriamente en las Bolsas occidentales.
Las plazas de Medio Oriente abiertas el domingo en Jordania, Egipto y Omán registraron pérdidas significativas, siguiendo la estela de Riad, donde el índice principal retrocedió un 2%. Y la decisión de suspender las negociaciones el lunes y martes en Dubái y Abu Dabi no favorece a los mercados.
Solo el gigante petrolero Saudi Aramco se movió en sentido contrario, impulsado al alza más de un 3% precisamente por las apuestas sobre un rápido aumento de las cotizaciones del crudo.
Un comportamiento similar podrían registrar mañana lunes los títulos petroleros también en Asia y Europa, pero se mantiene la expectación por las repercusiones en el comercio global y por la oleada inflacionaria que un eventual y persistente aumento de la energía podría desencadenar.
La atención se centrará también en las acciones de las compañías aéreas, doblemente penalizadas por la paralización de los vuelos en los mega-hubs de Medio Oriente y por el temido aumento de los costes del combustible.
En cambio, el Bitcoin mostró una tendencia contraria hoy, recuperando las pérdidas del sábado y subiendo a US$68.000 tras la confirmación de la muerte de Ali Jamenei. (ANSA).



