Medio Oriente: carrera contra el tiempo para un acuerdo; Jamenei dicta su voluntad
Las directivas del Ayatolá en caso de asesinato. El jueves, nueva ronda de conversaciones
Pero en la región continúan soplando vientos de gran tensión. No solo por la amenaza de un ataque de Estados Unidos, sino también porque los focos internos de oposición al régimen de los ayatolás parecen todo menos apagados a pesar de la brutal represión, con nuevas protestas que aumentan en las universidades.
Y mientras en la Casa Blanca se debate sobre la necesidad o no de atacar, el régimen se prepara para enfrentar el peor escenario.
Según el diario New York Times, el líder supremo Ali Jamenei ya dio instrucciones y ha "emitido directivas" para designar la línea de sucesión de la actual liderazgo, contemplando incluso el escenario de su asesinato y previniendo "cuatro niveles de relevo" para todos los cargos militares y políticos más importantes.
En detalle, Jamenei habría encargado la tarea de "garantizar la supervivencia de la República Islámica" a un hombre de su máxima confianza, el responsable de seguridad nacional Ali Larijani.
Mientras tanto, las fuerzas armadas de Teherán se estarían preparando para responder a posibles incursiones con el despliegue de baterías de misiles balísticos capaces de atacar tanto a Israel como a las bases de Estados Unidos en Medio Oriente.
Mientras tanto, desde Estados Unidos llegan señales de una predisposición a insistir en la vía de las negociaciones.
Según funcionarios citados por Axios, la administración Trump estaría lista para una nueva ronda de diálogos con Irán en los próximos días en Ginebra con la condición de que antes del martes Teherán envíe "una propuesta detallada" para un acuerdo nuclear.
"Hay buenas posibilidades de un acuerdo", comentó al respecto el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, precisando que las conversaciones podrían llevarse a cabo el jueves.
Una cita confirmada unas horas después por Omán, país mediador.
Las fuentes estadounidenses subrayan que esta podría ser "la última oportunidad" que Donald Trump concede a Teherán antes de lanzar "una masiva operación militar" llevada a cabo por Estados Unidos e Israel.
Y como es sabido, el presidente ya desplegó un imponente contingente de fuerzas en la región de Medio Oriente, con decenas de cazas, buques y lanzadores de misiles listos para entrar en acción en cualquier momento.
Mientras tanto, su enviado para Medio Oriente, Steve Witkoff, describe al magnate como "curioso y sorprendido", sin entender por qué, bajo esta presión, el régimen de Teherán "no ha capitulado aún".
Las protestas podrían tener un papel importante en lo que suceda en los próximos días.
Por segundo día consecutivo, se han organizado manifestaciones y sentadas de protesta en varias universidades del país contra el régimen.
Según los colectivos estudiantiles, los agentes de seguridad reaccionaron con mucha dureza, no escatimando en el uso de la fuerza y realizando "decenas de arrestos". (ANSA).



