Medio Oriente: cnn desembarca en Teherán
Los primeros periodistas estadounidenses en el país
"Hay problemas de conectividad y de internet. Estamos en medio de una masiva ola de ataques aéreos sobre la capital iraní. Escuchamos muchas explosiones", dijo el periodista Fred Pleitgen durante su primer reporte en vivo desde Teherán, en conexión con la presentadora Erin Burnett, que se encontraba en Tel Aviv.
Junto a Pleitgen está la fotoperiodista Claudia Otto. Ambos trabajan juntos desde hace años y han viajado varias veces a Irán. Poco después del inicio de los bombardeos estadounidenses e israelíes solicitaron la visa de ingreso y la obtuvieron rápidamente.
En ese momento comenzó el largo viaje para llegar a Teherán.
Desde Turquía condujeron durante horas hasta la frontera iraní, donde se sometieron a controles. Luego recorrieron otras 14 horas en automóvil hasta alcanzar la capital iraní.
"Acabamos de cruzar la frontera y ahora estamos en Irán", relató Pleitgen documentando el viaje en redes sociales desde el automóvil en el que se encontraba.
"Ahora intentamos llegar a Teherán lo más rápido posible, pero obviamente las distancias en este país son enormes y sabemos que nos llevará muchas, muchísimas horas", añadió, en referencia también a la incertidumbre por la cantidad de puestos de control y las condiciones de la ruta.
El primer enlace en vivo fue a las 3.38 de la madrugada en Teherán con su colega Burnett. Habló de una capital bajo ataque, mostró algunas imágenes de los bombardeos y relató el limbo en el que viven los iraníes, que no saben qué ocurrirá.
Su primer informe duró unos cuatro minutos. Luego Burnett retomó la palabra y elogió su esfuerzo por estar en Irán, donde su trabajo recién comienza.
La presencia de periodistas extranjeros en Irán es relativamente rara y suele depender de permisos específicos otorgados por el gobierno. El sistema mediático del país está fuertemente regulado y los periodistas deben obtener licencias para trabajar, mientras que la cobertura considerada crítica del régimen puede derivar en sanciones o arrestos.
Además, el acceso a la información se complica por restricciones tecnológicas. En distintos momentos de crisis política o militar, las autoridades han impuesto apagones o fuertes limitaciones a internet, lo que dificulta tanto el trabajo de los periodistas locales como el de los corresponsales extranjeros.
En ese contexto, el ingreso de un equipo de televisión estadounidense a Teherán en plena escalada militar representa un hecho poco habitual y refleja la complejidad de informar desde uno de los países con mayores restricciones mediáticas del mundo. (ANSA).



