Medio Oriente: De Doha a Riad, los aliados regionales en alerta
Por ahora Irán apuntó solo a bases estadounidenses, pero el escenario sigue incierto

Los ataques alcanzaron instalaciones que albergan tropas estadounidenses en Qatar, Kuwait, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Jordania. En todos los casos, según las autoridades locales, los misiles fueron interceptados o causaron daños limitados. Ninguna capital anunció hasta ahora una respuesta militar directa contra Irán.
La postura combina una condena formal con la reserva del derecho a reaccionar, pero sin pasos concretos hacia una escalada. Doha habló de una "flagrante violación" de su soberanía, reiterando sin embargo su compromiso con el diálogo y con soluciones pacíficas. Riad expresó la más firme denuncia de la agresión iraní contra países "hermanos", subrayando la solidaridad del Consejo de Cooperación del Golfo —que incluye también a Omán— y "el derecho a la defensa conforme al derecho internacional".
Para las capitales árabes del Golfo, el punto decisivo sigue siendo energético. El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del comercio energético mundial, fue definido como "peligroso" y "de hecho cerrado" por autoridades iraníes. Un bloqueo prolongado pondría bajo presión las exportaciones de petróleo y gas de Arabia Saudita, Emiratos, Kuwait y Qatar, con efectos inmediatos sobre los mercados globales y la estabilidad interna de la región.
Por ello, pese a condenar los ataques iraníes, ninguno de estos países parece dispuesto a entrar directamente en guerra.
En el frente proiraní, el tono es maximalista pero, por ahora, no se traduce en una ampliación inmediata del conflicto.
Hamas condenó "con la máxima firmeza" lo que definió como la "agresión israelo-estadounidense" contra la República Islámica, e invitó a "las naciones árabes e islámicas a unirse para contrarrestar un proyecto destinado a rediseñar" Medio Oriente, aunque sin anunciar acciones operativas directas.
Hezbollah denunció las "agresiones pérfidas" contra Irán y declaró su "plena solidaridad" con Teherán, advirtiendo sobre las consecuencias regionales de una escalada, sin indicar una voluntad de participación directa en el conflicto.
En Yemen, la dirigencia hutí no emitió anuncios oficiales.
Medios israelíes citan fuentes anónimas según las cuales los rebeldes podrían reanudar ataques con misiles y drones contra Israel y contra rutas marítimas en el mar Rojo.
La falta de confirmaciones oficiales mantiene el escenario en el terreno de la disuasión y las amenazas, aunque reaviva el temor a interrupciones energéticas en las rutas globales.
En Irak, el grupo proiraní Kataib Hezbollah amenazó con atacar bases estadounidenses tras bombardeos aéreos que alcanzaron una de sus posiciones en el sur del país y dejaron dos combatientes muertos. El riesgo de una escalada existe, aunque por ahora permanece localizado en el escenario iraquí.
(ANSA).



